Capítulo 4: Historia
Jaejoong hace una semana se encontraba en piloto automático. Muerto... Sin vida. Desde que se había ido Yunho, su vida se había vuelto un total desorden.
Hasta su amigo Yoochun se empezaba a preocupar por el estado de ánimo que cargaba. Park ya se había enterado de que su hermano había desaparecido sin dejar rastro. Solo así, sin carta, llamada... Ni siquiera un misero mensaje.
Le había costado mucho convencer a Jaejoong, de que le abriera la puerta de su habitación. Este parecía un vegetal. Pálido, mas delgado de lo normal, y sin vida en los ojos.
Un total fantasma.
Se acerco donde estaba ese bulto inmóvil, tratando de llamar su atención con un leve movimiento de brazo.
-Jaejoong, entiendo que estés dolido y preocupado. Pero no es para que te eches a morir. Anda, ¡Arriba!
Yoochun quería saber el, ¿Por qué su amigo se tomaba tan apecho su ida? Y sobre, ¿Qué tipo de relación mantenían ese par? Y esas cosas.
-Mmm...-
Gruñendo. Estaba cansado y dolido, sus energías no daban para más. Solo quería verlo. ¿Era tanto pedir?
-¿Jaejoong que demonios te pasa? Ni tus padres están tan preocupados por tu hermano. Que te pasa. ¿Eh? Cuéntame, sabes que te voy a apoyar.
Tratando de reconfortarlo. Necesitaba respuestas.
-Yoochun, si te lo cuento quiero que te relajes primero y no vayas a montar un escándalo. Lo que te voy a decir es un poco delicado, no se lo he dicho a nadie, así que debes guardar el secreto. ¿Entiendes?-
Advirtiéndole antes. Sabia que podía reaccionar de una mal manera, por algo era su amigo de años y el más intimo de todos. Respetando los límites, claro esta.
Vio que este parecía estar de acuerdo con sus pautas establecidas. Haciendo un leve movimiento de cabeza.
Ya con todo advertido, se levanto dejando a la vista la ancha camisa que tenia puesta. Si, Era de Yunho.
-Bueno, Yoochun... Tu sabes que el es mi hermano ¿Cierto?-
-Dime algo que no sepa Jaejoong-
Hastiado por tanto protocolo. Por que tanto rollo por una simple charla. ¿Acaso era tan malo?
-Yoochun... Yo estoy tan preocupado por el, por que nosotros tenemos ese tipo de relación.-
Susurrando apenas audiblemente. Estaba tan apenado, no era fácil admitir que se acostaba con su hermano. Sujetaba su camisa nerviosamente, estaba haciendo mucho calor.
-¿Qué clase de relación? Se mas claro Jae-
No entendía a que se refería. Porque su amigo no era directo y punto.
-Ya sabes... De amantes-
-¡¡Amantes!!-
Yoochun estaba híper ventilando. Seguro que no se refería a eso. Tal vez el malinterpreto o oyó mal.
-¿Cómo que amantes?!
-Dijiste que ibas a estar calmado Yoochun.-
-Si lo dije, ¡pero no para esta situación! ¡¿Te has vuelto loco?! ¡¿Cómo que amantes?! ¡¿Esos de los que se dan beso y salen?!-
Yoochun definitivamente iba ahorcar a Jaejoong para que entrara en razón.
-Si...-
-Jaejoong, por favor dime que no te acostaste con el. Dime que no paso de besos y caricias.-
-Si nos acostamos...-
¡¡Dios!! Yoochun tranquilo.
-¿Jaejoong sabes de lo que estas hablando?-
-Si... Pero...-
-¿Desde cuando?-
Esa pequeña frase le parecía un deja vu. Yoochun vio que Jaejoong estaba cada vez mas incomodo, sabia que debía calmarse. Pero el no estaba acostumbrado a una revelación tan grande. ¿Quién podría estar acostumbrado a una verdad de esa magnitud? ¡Nadie!
-Desde que estábamos en preparatoria-
-¿Preparatoria? ¡¿Tanto tiempo?! ¡¿Y tus padres nunca se han dado cuenta?!-
Levantando la voz indignado. Siempre supo que Jaejoong era torpe, y que a veces demostraba un cariño un tanto extraña por su hermano. Pero jamás le curso por la mente, que ellos se acostaban.
-No... Yunho y yo siempre tuvimos cuidado.-
-Jaejoong, ¡Es tu hermano! ¡TU HERMANO! ¡¿Cómo pudiste tener sexo con el?!-
-¡¡No fue solo sexo!! ¡¿Por qué me juzgas?! ¡Dijiste que me apoyarías! Dijiste que me entenderías...-
Bajando su cabeza. Se sentía solo e indefenso. Expuesto al mundo externo sin tener a quien acudir, ni sostenerse. Sintió una mano en su mejilla... Era Yoochun, este se sentía mal, sabia que no estaba ayudando en nada, más bien lo estaba empeorando.
Acerco sus labios a los de Jaejoong, tratando de confortarlo. Pero este al sentir la respiración de su amigo cerca de su rostro, lo aparto.
No quería ese beso... No quería que más nadie lo tocara... Que nadie borrara la poca esencia que quedaba de su Yunho. No dejaría que Yunho encontrara otro motivo para alejarlo de su lado.
-Perdón... Solo no se hacer otra cosa.-
Afectado por el rechazo de Jaejoong. No le gustaba, eso estaba más que claro para los dos. Solo que el siempre tenia esa forma extraña de ayudarlo en sus momentos de depresiones.
-Esta bien...-
-Entonces ya entiendo porque nunca dejabas que nadie se le acercaba, y también porque te molestabas cuando alguien hablaba de una posible futura novia.-
-Si...-
-Entonces dime. ¿Por qué se fue?-
Sentándose a su lado. Ya estaba más calmado, ya podía digerir la súper noticia. Aunque seguía siendo extraño.
-Porque me encontró con otro...-
-¿Besándose?...-
-No... Intimando...-
-¡Con razón se fue! ¿Jae como se te ocurre acostarte con otro teniendo novio? Porque es tu novio, ¿No?-
Preguntando con duda. Cabía la posibilidad de que haya malinterpretado su relación. Siendo estos en verdad algo de pasatiempo y no algo tan formal como un noviazgo.
-Claro que somos novios. ¡Yoochun!-
Gritando por la absurda insinuación de su amigo. ¡¿Qué creía el?! ¡¿Qué el se revoloteaba con cualquiera?!
-Bueno, perdón no te enojes... ¿Entonces porque lo hiciste? Si ustedes eran novios-
-Por que tuve elección Yoochun. El me obligo a...-
-¡¡¿Te violo?!!-
-¡¡No!! El no me violo. El me obligo a que aceptara su oferta de cambio y cambio Yoochun.-
-¿Cambio? ¿Qué tenia tuyo, para que aceptaras acostarte con el?-
Viéndolo como se removía aun más incomodo en su sitio. Jaejoong sabia que estaba hablando de más, pero necesitaba hablar con alguien... Desahogarse.
-El tenía unas fotos conmigo y Yunho besándonos. Decía que si yo no cooperaba y hacia lo que el deseaba, las publicaría en Internet y periódico. Sabes que tengo una imagen pública y…-
-¿Te importa tanto tu imagen? Pudis...-
-Por dios ¡Claro que no! Mi imagen no me interesa. Lo que me preocupaba era mis padres. Yo se que si ellos se enteraban, le harían algo y lo separarían de mi. Pero todo para nada, al final se fue.-
-Ya entiendo ahora... Pero debistes ser mas cuidadoso, sabes que pueden seguirte.-
-Si lo se, pero en ese momento no pensaba en nada mas que apartarlo de su amiga.-
-Deja tus celos Jae, no son para nada saludable, y ya entiendo porque se fue. ¿Pero no han recibido ni una llamada?-
-A Yunho no le molestaba que lo celara, le irritaba, si. Hasta cierto punto. Hasta el era peor que yo Yoochun. Debiste conocerlo, el es el rey de la posesión.-
Hablando más feliz. Se notaba que le gustaba, y mucho. Sus ojos brillaban cuando hablaba de el o cuando recordaba una anécdota... Ya entendía la situación. Para Jaejoong el era como su base, su pilar. Y saber que derepente desapareció, le dejaba un vacío en el estomago. Pero esa era la consecuencia de sus actos. El pudo averiguar otra manera de solucionar las cosas, pero se imaginaba que la desesperación hizo que se segara y optara por lo fácil.
-¡¿Me estas escuchando Yoochun?!-
-No, ya es suficiente con que sean novios, no quiero mas detalles. Y para tu información, no lo conocí bien porque tú te encargaste de que así fuera.-
-¡Claro que no! Yo solo... Solo quise que tu no jugaras con el, como lo haces conmigo.-
Apenado. Jaejoong no se daba cuenta que eso era celos, no hacia el, si no mas bien al contrario.
-Como digas... Ahora que te veo mejor, alístate, iremos a una discoteca-
Levantándose. Aunque Jaejoong no estaba tan convencido de que fuera una buena idea ¿Qué tal y si llamaba mientras el estaba por ahí? ¿Qué pensaría el? Que a el no le importaba. Eso jamás.
-No creo que sea una buena idea Yoochun...-
-Ya déjate de eso. Sal a recibir un poco de aire fresco, cuando vuelva si te ve así, no va a tener ganas ni de tocarte. Lo que vas es asustarlo.-
-ah... Pero.-
-Vamos, solo será un momento, además te quiero presentar a Junsu.-
-Yoochun siempre que salgo contigo, nada termina bien...-
-Pura basura... Te diviertes. ¿A que si?-
-...-
-Vamos-
Sujetando la helada mano de Jaejoong. Yoochun no dejaría que se quedara a morir en esa habitación.
*****
*****
Yunho se encontraba hace unos días en la casa de Sunhee, ella se había sorprendido tanto al verlo ahí. Trato de sacarle algo de información sobre su estado, pero nada.
El solo le había dicho que estaba pasando una etapa familiar muy difícil. Pero Sunhee sabía que eso era pura mentira. Esperaría hasta que el estuviera listo de contarle lo que le ocurría.
Y Yunho entendía la curiosidad de su amiga, pero no estaba listo. No aun.
El primer día de su ida. Estaba desorientado y perdido. No sabia hacia donde coger ni donde ir. Esa noche había caído una tormenta, mojándolo en el proceso. Y en ese momento su mente entendió que sino conseguía un alojo, se iba enfermar.
Por esa razón, su cerebro empezó a trabajar sobre donde podía dormir por unos días. Y la única persona que le vino a la mente en ese momento, era ella. La única que podría ayudarlo por unos días. Solo hasta que solucionara las cosas.
-Yunho-shii debes descansar...-
Entrando a la habitación donde el se estaba hospedando momentáneamente. Sabía que había interrumpiendo a un pensativo Yunho. Pero eso no era importante.
-Lo se, solo estaba pensando...-
-Tuviste fiebre Yunho. Lo que te este molestando, déjalo de lado.-
Susurrando. Sabia que debía esperar a que este le contara sus problemas, pero con el pasar de los días hacia que se irritara mas. ¿Por qué el estaba tan triste? Esa era la pregunta que rondaba su mente. Pero ese no era el momento, Yunho necesitaba recuperarse totalmente de esa gripe que atrapo por consecuencia de la lluvia. Por eso hizo el intento de cerrar la puerta, solo que al instante una pregunta la sorprendió
-¿Y si no puedo?...-
Preguntando con temor. Esa era la pregunta que tanto le temía. ¿Y si no podía? ¿Y si nunca podría curar esa herida? Quería tantas respuestas, pero sabía que ella no se las daría. Se levanto del asiento donde escasos minutos estuvo sentado, Acercándose a una desubicada Sunhee. Necesitaba sacar las imágenes de su cabeza. Le dolían, sentía que moriría de amor si seguía en esa situación.
-No es que no puedas, simplemente es que no quieres.-
Sorprendida por la actitud de Yunho. ¿Tan grave fue lo que ocurrió como para que dejara la bien conocida personalidad caballerosa, amable y calida que poseía Yunho?
Sus pensamientos se detuvieron, al ver como su invitado se acercaba a su persona de una manera antes desconocida. El no seria capaz... Y Yunho también lo dudaba, pero sentía que en cualquier momento caería en un precipicio. Era la primera vez que tenía un acercamiento tan íntimo con alguien, que no fuera su ex pareja. Pero ya nada tenia sentido en su vida. Ya nada carecía de esa luz cegadora y embriagante.
Con ese pensamiento, se acerco al rostro de una estupefacta Sunhee y le susurro bajamente.
-Buena respuesta...-
Atrapando sus labios. Tenia que olvidarlo de cualquier forma. Sacarlo de su cabeza.
Movía sus labios tratando de que la persona contraria lo siguiera, pero no era así. No se movía, ni quería. Los labios no eran los mismos, su sabor no eran para nada igual. Sabia que no podía engañar a su corazón. No ahora, cuando la herida estaba fresca.
-¡Detente, Yunho! ¡Me lastimas!-
Apartándose de su lado. Lo amaba, y lo seguiría haciendo. Pero no así, no de esa forma. Yunho la miro, y se dio cuenta del error que había causado. Se sentía una completa basura. Ella no tenía que pagar por los platos rotos, no cuando lo ha ayudado en demasía.
-Perdón... Yo... Yo solo...-
-Esta bien, descansa-
Cerrando la puerta.
Yunho estaba asustado. ¿Acaso también se volvería como el? ¡No! El no lo permitiría.
Se acerco a la ventana, notando la llovizna que caía en ese instante. Al verlo, se sentía tranquilo... En paz.
Aunque su corazón no pensara igual. Esa parte del músculo sabía bien que solo avivaba la cicatriz dejada por su hermano.
¿No tenia sentido cierto?
Pero no era así. La primera vez que se le confeso a Jaejoong fue en una tormenta. Ahí había ocurrido su primer beso, su primera vez... Su primera entrega total.
Jaejoong acababa de llegar del instituto, se le había hecho eterna la llegada a su casa, por culpa de la tormenta.
Ya había oscurecido y lo único que se presenciaba en su casa era el sollozo de un muchacho. Para ser más especifico, el de su hermano.
Subió las escaleras preocupado, pensando en porque su hermanito estaba en ese estado.
Al abrir la puerta, lo vio envuelto en su cobija... Llorando como un niño pequeño... Su Yunho era muy llorón.
Se acerco, acariciándolo por encima de la tela, quería hacerle llegar su apoyo, a lo que fuera estado pasando por su vida.
-Yunho, ¿Qué sucede? ¿Alguien te molesto en la preparatoria? Vamos, voltéate.-Girándolo. Se veía tan adorable.
-Hyung... ¿Es malo que me gustes?-Dudando si decirle.
-¿Gustar? No entiendo Yunho-
-Me gusta mucho Hyung, quiero que Hyung sea mi novio.-
Bajando su cabeza apenado. Su cara le hervía por la vergüenza.
-¿Novio? ¿Quieres que sea tu novio? Yunho pero...-
Estaba sorprendido por la confesión. El siempre había amado más allá del límite impuesto por la vida racional de una familia, la cual era su hermano. Pero jamás le cruzo por la mente que este se le confesara sin pudor.
-¿No quieres? ¿No me amas?-
-Claro que si, solo que estoy sorprendido Yunho. ¿Dime acaso no te daría asco besarme?-
-¡No! A mi jamás me daría asco besarte, ni tocarte-
-¿En serio? Compruébalo...-
A veces el mismo se sorprendía. Estaba pervirtiendo a su hermano menor.
-¿Hyung puedo usar mi lengua?-
-Oh... Si quieres-
Su hermano a veces era tan sexy... Cuando creciera iba hacer un hombre con todo el sentido de la palabra, de por si el ya era mas alto.
Sintió los labios pegarse a los suyos. Ese simple toque lo enviaba a la luna. La lengua de Yunho tocaba descaradamente su labio inferior, buscando la entrada a su cavidad, al abrirla, sus lenguas se buscaron automáticamente danzando en un baile lujurioso. Paso sus brazos atrás del cuello de su hermano, mientras que este lo atrapaba de la cintura, en un abrazo posesivo. Les faltaba aire. Pero a quien le importaba si podía morir con ese maravilloso toque.
-Ahh... Yunho-
Sintiendo como su hermano movía su pelvis circularmente, noto su miembro endurecido a través de la pijama. Este rozaba descaradamente sus nalgas a través de la tela. ¿Qué le pasaba? Ya con un beso, quería que el se la metiera.
Separo sus labios, dejando un hilillo de saliva a su paso. El tenia puesta una mirada de travieso. ¿Que había sucedido con su hermano tierno e indefenso?
-¿Dónde aprendiste eso, Yunho?-
Cabalgando encima de su pene. Estaba simulando el ritmo de una penetración.
-¿Qué crees, eh?-
-¿Ya lo has hecho antes?-
Molestándose por la revelación. ¿Acaso se atrevió hacerlo con otra persona?
-No... He leído-
-Ah... Pervertido-
Su mente volvió al notar unas lagrimas bajar por su rostro. Odiaba ese recuerdo. ¿Por qué el simplemente no se enamoro de alguien mas?!
-¡Demonios!...-
Gritando frustrado... Solo faltaban unos días para poder irse de ese lugar... De este país.
Por que si, el había aceptado una beca que le habían ofrecido sobre el manejo de empresas.
El se había negado, por la sencilla razón de no querer dejar a su hermano. Pero todo había cambiado, y ya no tenía ningún motivo para quedarse.
Ya no estaba obligado a nada.
¿Le dolía? Por supuesto. Era humano después de todo.
Dejaría a su familia por un tiempo desconocido. Aunque no lo quería admitir en voz alto, también sabía que extrañaría a Jaejoong. A pesar de lo malo.
Se recostó, tratando de dejar su mente en blanco. Necesitaba fuerzas para sobrevivir en un país desconocido para el.
Y más aun para poder lograr su meta...
Dejar que todo lo referente a Jaejoong le lastimara y poder olvidar su amor maltrecho, comenzando con otra persona. Ya no se cerraría a nuevas posibilidades.
Ya no dejaría que con el simple hecho de nombrar a Jaejoong, su mundo se sacudiera violentamente.
*****
*****
-Yoochun tienes que cuidar de Jaejoong-hyung-
Recordándole el motivo de esa salida, porque al parecer, a el se le olvido ese pequeño detalle. Yoochun movía sus caderas contras las de su pareja, en ese baile sensual. Lo único que tenia en la mente era bailar, bailar y bailar.
Sin embargo, sintió un desprendimiento y vacío junto a su cuerpo. Subió su vista y se dio cuenta del porque el vacío. Junsu se había separado de su cuerpo y lo miraba con reproche.
-¿Qué haces Su?- haciendo el intento de sujetar nuevamente su cintura, pero solo logro otro reproche de su parte.
-¡¿Qué hago?! No vinimos a bailar Yoochun. Vinimos a que el animo de Jaejoong-hyung mejorara, y parece que te has olvidado de eso, porque apenas al entrar a este local, te olvidaste de que el existe.
Regañándolo.
Yoochun sabia que tenía razón, pero no era su culpa. El era débil. Debil a las discotecas y a Junsu. Al entrar lo único que vio fue la pista llena de luces, con un montón de gente alrededor. En ese momento su cabeza se segó y su cuerpo cobro vida.
Entupidas debilidades.
-¡¿Me estas escuchando, Yoochun?!-
Hastiado por la actitud de Park. ¿Acaso era tan difícil prestarle un poco de atención?
-Si... Tenemos que cuidar de Jae, no tienes que gritarme Su, no soy sordo.-
Inflando sus mejillas. Junsu a veces se olvidaba de que su novio era un adulto, ya. Siempre actuando como un niño, después decía que el era el infantil.
-Bien... ¿Entonces donde esta? No lo he visto desde que llegamos.-
-No se, tal vez en la barra matando sus pesares.-
Agudizando su vista. Y si estaba en lo correcto, Jaejoong se encontraba recostado en la barra, con los brazos cruzados... Lo que parecía estar dormido. Jaejoong siempre fue una persona del buen beber, es decir, tenía resistencia para el alcohol, pero esta vez parecía no ser una de ellas.
Salio de la pista junto con Junsu, acercándose a un perdido Jaejoong. De verdad que su amigo estaba dolido, y no es porque el conociera el sentimiento por el que estaba pasando, si no mas bien porque estaba llorando. Y Jaejoong no era de llorar en frente de la gente, el siempre se desahogaba a solas, sin nadie que lo mirara. O con su hermano.
-Jaejoong, ¿Estas bien?-
Colocando su mano en su hombro, quería hacerle llegar sus sentimientos de apoyo. Confortarlo.
-...-
-¿Quieres irte?-
-No... No, solo quiero que vuelva-
Llorando. Estaba tan triste y solo. ¿Por qué no solo hablo con Yunho sobre la amenaza? Podían buscar una solución los dos juntos. Pero ¡No! El como siempre tenía que cagarla. Si no fuera por la idiotez que cometió, tal vez en esos momentos se encontraría con su hermano; durmiendo, entregándose o sencillamente pasando tiempo juntos. Pero la realidad era otra.
Y eso lo irritaba aun más.
Sujeto la botella, empinándosela de una sola vez. Quería quedar inconsciente, enfermarse, lo que sea con tal de olvidar la horrible realidad a la que estaba presenciando.
-Ya déjalo Jaejoong... Serra mejor que volvamos-
Quitándole la botella de la mano, el debía ser fuerte. No podía echarse a los perros, así de sencillo. Y el no era el único que compartía su mismo pensamiento, Junsu también trataba de ayudar a un Jaejoong adormilado, aunque no sabia cual era el motivo del estado de su nuevo amigo. Pero por lo que veía, debía ser algo muy fuerte.
-No... Quiero-
-A Yunho no le gustaría verte así-
-Yunho ya no esta... ¡El ya no esta Yoochun!-
Gritando colérico. ¿Acaso era tan difícil dejar de nombrarlo? Ya suficiente tenía con la culpa.
-Lo se Jaejoong, si el estuviera yo no estaría aquí cuidándote.-
Razonar con un ebrio Jaejoong era muy difícil. ¿Por qué demonios Jaejoong tenia que usar un método tan ortodoxo, para solucionar sus problemas? Ahora si necesitaba a su hermano para que lo controlara.
-Lo quiero de vuelta...-
-Entonces compórtate. Si no te haz dado cuenta ya no eres un niño Jaejoong. Si el se fue. Es totalmente por tu culpa, así que atente a las consecuencias. Además ya me harte, nos vamos, si o si.-
Sabía que tenía que tener paciencia, pero ya estaba cansado de su comportamiento. Debía comprender, que solo porque su hermano se fue su vida no había terminado.
-¡Ya te dije que no quiero!-
Soltándose de su agarre, pero por el brusco movimiento, perdió el equilibrio cayendo al suelo. Sus piernas no estaban lo suficientemente firmes para soportar su peso. Pero al instante noto que Yoochun se agachaba a su altura, haciendo el intento de cargarlo. Eso jamás. Nunca dejaría que alguien más osara tocarlo.
-¡No!-
Apartándose. Junsu y Yoochun estaban sorprendidos por la reacción de Jaejoong. ¿Acaso se había vuelto loco?
-¡Con un demonio Jaejoong! ¡Me tienes cansado! Eres mi amigo y te quiero, ¡Pero te estas comportando como un idiota!-
-Lo... Lo siento-
Disculpándose, eso seria lo que faltaba. Que su único verdadero amigo, lo dejara desamparado.
-Esta bien, vamos.-
Ofreciéndole su mano. Sabía que Jaejoong solo necesitaba descansar. Dormir y alejarse de todo lo referente a Yunho.
*****
*****
-Yunho-shii... ¿Ya te vas?-
Entrando al cuarto. Hoy seria el día en que su compañero partiría al extranjero. Comenzar desde cero... Una nueva vida. Y de verdad que eso le alegraba, sabia que el necesitaba alejarse por un tiempo de este lugar. De esos malos recuerdos. Aunque sabia que seria difícil para el.
-Si... Sunhee perdón por las molestias, de verdad no quise causar problemas.-
Dijo un arrepentido Yunho. Todavía no se había disculpado por el beso robado que le dio. Aunque al parecer a Sunhee no le importaba hablar sobre ello, porque ni siquiera le había dado la oportunidad de hacerlo.
Pero Sunhee no quería sus disculpas, ella ya sabia que el no estaba en sus cabales en ese momento. Así que una disculpa iba a ser innecesaria.
-Esta bien... Tu taxi ya te esta esperando abajo. Espero que tengas un gran viaje Yunho.
Yunho la miraba sorprendido. ¿Por qué no estaba molesta? Sabia que en la actualidad un beso no era nada, pero eso no importaba, no tenia porque ser tan amable con el. Y mas cuando cometió esa estupidez.
Sunhee se acerco y lo abrazo. No un abrazo de sentimientos íntimos, si no más bien de comprensión. Cruzo sus brazos alrededor de la cintura de Yunho, mientras que este por sus hombros. Era una imagen hermosa a la vista de cualquiera, dos amigos despidiéndose en silencio. Sin la necesidad del uso de palabras.
Yunho se retiro de la muestra afectiva, viéndola a los ojos. Estaba inmensamente agradecido con ella. Le había dado un techo, comida... Sin protestar ni exigir nada a cambio.
Nunca olvidaría a Sunhee.
*****
*****
Jaejoong se encontraba en esos instantes concentrado en su pintura. Tenia la fecha limite de entrega montado en sus hombros.
Y no era una sorpresa. El se había retrasado demasiado, por sus problemas personales. Y eso era imperdonable. El arte era un escape en esos momentos.
Pintaba y retrataba abstractamente una imagen que había estado imaginando durante varios meses.
Si... Meses.
Jaejoong ya había aceptado el hecho de no ver más a Yunho.
Las primeras semanas fueron una tortura. Había buscado a su hermano en todos los lugares inimaginables. La universidad, los lugares donde salían, hospitales, funerarias, hoteles, moteles y hasta la casa de Sunhee.
Pero nada.
No había podido encontrarlo.
Al parecer Yunho se lo había tragado la tierra. ¿Acaso lo odiaba tanto? Sabía que había hecho mal, pero el debía ser maduro y aceptar que también tenia padres. Aunque uno no muy normales, porque al parecer no les importaba donde se encontraba Yunho. Pero al final de cuentas, eran sus padres.
Y estaba el. El no solo era su novio, porque si. Ellos seguían siendo amantes, novios, parejas, ya que ellos jamás podían ser otra cosa, pero eso no venia al caso. Ellos también eran hermanos, y como su hermano mayor estaba preocupado por el.
Aunque no lo parecía, el seguía dolido y preocupado por el paradero de Yunho. El no quería que nadie mas se siguiera preocupando por su salud y por todas esas tonterías, por lo cual empezó a actuar como si todo estuviera superado.
-Perfecto...-
Su pintura ya estaba casi lista. Era una imagen viva, de lo que sentía en esos momentos. Una imagen que guardaría con llave en su corazón, hasta que el dueño viniera a reclamarlo.
Sonaba cursi, ¿Cierto? Pero era la verdad. La creación de esa pintura fue hecha con recortes del pasado. Un pasado que lo confundía y asustaba, pero que al final dio paso a una maravillosa relación.
Jaejoong estaba un poco confundido por sus sentimientos. Llevaba ya varios días sin poder pegar un ojo en todo la noche. ¿Por qué?
Bueno, su problema giraba entorno a una persona. Que para ser mas especifico, su hermano menor.
¿Pero que tenia que ver el con sus problemas?
Simple.
Hace unos meses empezó a presenciar un crecimiento extraordinario en su hermano. Es decir, un crecimiento físico. Yunho siempre fue de contextura rellena, pero hace unos meses eso cambio.
Al parecer sus hormonas estaban despertando, y de que manera.
¿Y como lo sabía? Pues el mismo pudo presenciar ese crecimiento en persona... En vivo. Y eso lo mortifico aun más.
Ya que no era normal, sentir una gran atracción sexual hacia tu hermano.
Un lunes lo vio en la ducha, bañándose con cuidado. Pasando la esponja con delicadeza, por sus partes sensibles. Y el ese instante se quiso morir, ahogarse por ser tan pervertido. Parecía que al ver su cuerpo, se quedo estático. Viendo esa esponja pasar por esas áreas de su anatomía. Y ese momento el deseaba entrar y hacer ese trabajo el mismo. Quería pasear sus manos por todo su cuerpo. Hasta llegar a excitarlo por completo. Quería escuchar esos gemidos, producto de la atención en su miembro. Si, quería masturbarlo... Lamerlo.
Y en ese momento se dio cuenta de las estupideces que pensaba.
A partir de ese momento trataba de ignorar maratónicamente a Yunho, olvidar las imágenes que presencio y más aun los sentimientos que empezaban a surgir.
Pero nada de eso funciono. Al pasar los días, se encontraba peor que al inicio. Y le daba miedo de que en algún momento su cordura se fuera al traste y se le abalanzara en ese instante.
Y unos meses después comprendió que le gustaba.
Y que mas nada podía hacer.
Jaejoong seco su rostro por el sudor que empezaba a acumularse en su frente, por el agotamiento del trasnocho y por los recuerdos que habían surgido.
Se sentía cansado y agotado.
Pero primero debía limpiarse, ya que su rostro se encontraba manchado con las pinturas que hace un momento estaba utilizando.
Bajo los peldaños de las escaleras, y en ese momento escucho el teléfono de la casa sonar.
¿Quién podría ser?
Ya era un poco tarde, para que alguien llamara a esa hora.
Se acerco a la pared de la cocina y levanto la bocina. Había mucha interferencia, por los sonidos que se escuchaba.
-¿Hola?-
Pregunto para saber si la persona que llamo, se encontraba al teléfono. No se escuchaba nada, solo una corta respiración en la otra línea.
-¿Hola?...-
Pregunto nuevamente. Al parecer las personas no se cansaban de hacer bromas a mitad de la noche.
-Si no responde colg....-
-Perdone no puedo escucharlo bien... ¿Este es el teléfono de los Jung?-
Jaejoong podía sentir los latidos de corazón pulsar rápidamente. Estaba anonado. Su cuerpo entero se sacudió violentamente por la ráfaga de viento frío que sintió en esos instantes al escuchar esa voz.
-...-
-hola,... ¿Hay alguien?-
-Yun... Ho-
Continue....
Si lo se tarde mucho en actualizar, pero mis ánimos no han estado muy bien que se diga. Se que también el capítulo es más cortó... y lo siento por eso.
Creo que actualizare mas seguido este fic porque me enamore de el... Espero que a ustedes también les guste, nos vemos cuídense. o^.^o
El trama esta muy interesante...pobre Jae..no pudo explicarlo a Yunho porque lo hizo.
ResponderEliminarContinualo pronot x favor^^
todo habia sido un sacrificio q jae hizo por el chantaje de ese chico, pero
ResponderEliminardebio hablar con yunnie para q entre los dos buscaran como callarlo. jae se
desahogo confesandole todo a yoochun q no podia creer lo q escuchaba.
espero puedas actualizar pronto :)
waaa todo iba tan bn S: JJ se dejo llevar por el miedo y ahora todo es un desastre
ResponderEliminaru.u quiero q yunho vuelva !! asdxada me encanta este fic porfis continua
esta genial :)
contiiiiii .....x favor actu
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