OBSESIÓN






Aun somos jóvenes así que no conocemos otra solución
Los malentendidos florecen de las cosas más pequeñas
Nuestros ojos están cubiertos, nuestros corazones dispersos
Nuestras bocas explotan en palabras alejadas de la realidad



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La compulsividad al sexo es una enfermedad psicológica en el que domina el neurotransmisor llamado dopamina. En las relaciones homosexuales es comúnmente mas fácil adquirir esta enfermedad, ya que todo esto produce intensa angustia y la angustia lleva a la compulsividad como búsqueda de algo que rellene el vacío interior pero también como castigo.
Esto causa promiscuidad compulsiva, fijación compulsiva a una pareja, masturbación compulsiva, relaciones amorosas compulsivas, y sexualización compulsiva de una relación.

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En mi vida solo había vivido tres momentos vergonzosos y bochornosos. La primera  oportunidad fue cuando mi madre me había confundido con una mujer en medio de la poblada calle, ese día se me había acercado diciendo lo bonita que me veía con esa bufanda. En ese momento tenía el rostro totalmente rojo gritando y maldiciendo como un lunático, creo que eso sucedió a mis 12. 

La segunda oportunidad fue cuando dijo a todo pulmón en medio de una reunión familiar que yo era una buena ama de casa y que sería una buena esposa, y después se quejaba el porqué me atraían los hombres. Suspire recordando aquel torturador día, quería huir y esconderme en mi habitación, esperar que todos se fueran y poder hablar con mi madre. Pero eso jamás sucedió. Me arrepentía, pero bueno hay que seguir adelante, eso ocurrió como a mis 15.

La tercera ocasión fue cuando un día lleve a Yunho a mi casa y en medio de mi distracción, mi madre le mostro un álbum en mis épocas reveladoras. Esas de las que uno todavía usaba pañales y las madres tenían total control sobre uno. 

Pero rebobinando y sacando el nivel de bochorno de esas situaciones,  ninguna se compara a la que estaba viviendo en esos instantes. Las cosas que me sucedieron en el pasado fueron sucesos que toda madre comete y que está predestinado a que ocurra, pero estaba seguro que su progenitora no tenía nada que ver en el penoso momento que estaba sufriendo en esos instantes.

Durante algunos días mi necesidad por “afecto” estaba aumentando, crecía y creía de una forma extraña. Mi cuerpo reaccionaba por sí solo, mi pelvis se movía descaradamente cuando mi hermoso Yunho se acercaba y me abrazaba. El me miraba y me preguntaba que me sucedía, y lo único que podía hacer era ponerme rojo e ignorar la pregunta. Mire a mi alrededor y vi la nuca del único ser que me quitaba el aliento. Estaba unos metros más adelante que yo, uno de los primeros puestos para según el prestar mayor atención de lo que decía el profesor. Él suspiraba y afincaba su cabeza en la palma de su mano prestando con ahincó todo su masa gris en esa clase. Qué lindo se veía, me provocaba sacar el teléfono y tomarle una foto. Mostrársela y chantajearlo por un beso. 

Sonreí de forma macabra, esta era las razones por la que él me decía pícaro. Pero quería una recompensa por mi buen comportamiento en clase. Mi mente solo pensaba en él y en su forma de besarme, me reía por los casi pensamientos de chica virgen que tenía.

Escuchaba por los pasillos las ganas que tenían de invitar a Yunho a salir, y me regocije por saber que el ya tenía a alguien a su lado. Y aunque él quisiera yo no lo dejaría, lo amarraría a la cama, o gastaría su energía física hasta que no mueva un dedo. Si Yunho estuviera allí lo agarraría por su camisa y le estamparía un beso, bueno no creo que llegue a eso, Yunho se enojaría mucho conmigo. Pero le daría un afectivo abrazo.
Entre al baño y me mire en el espejo. Mis mejillas estaban ligeramente rosadas y mis labios rojos, sudaba y mi entrepierna se empezaba a emocionar. ¿Dónde demonios se había metido Yunho? ¿Por qué nunca me hablaba después de las clases? Me sentía extraño.

-Vámonos…-hice un puchero por el corto mensaje que me envío. Me había portado bien y no lo había molestado para nada. Moje mi cabello y me dirigí a la entrada del instituto.
Pero no me importaba, yo podía perdonarle todo porque era mi preciado amante. Era el privilegiado de hacer lo que quisiera conmigo, podía romperme si quería o hacer que cambiara de humor radicalmente. 
Estaba continuamente asustado de que mi amor no fuera suficiente, y por tal razón dejaba todo mi ser a la intemperie para él. Que tomara lo que quisiera y que gracias a eso, jamás se aburriera de mí. Sonaba loco, pero él no era indiferente a las personas que le rodeaban. Tenía un imán para todo, que era radicalmente diferente a lo que sucedía con mi aspecto. Todos esperaban la oportunidad y yo no podía dormirme y perder, Me aterraba. 

Mire el cielo… Estaba muy bonito.


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Estoy tan cansada, todo el tiempo choco contra mi límite que eres tú
Debido a puras excusas egoístas y aun orgullo inútil
Me veo perdiéndote pero no puedo evitarlo, este no es mi verdadero corazón


No era de las personas que me estresara por las clases o por cosas vagas. Pero mi pecho se sentía diferente, estaba pesado y lleno de presión. Miré a través del rabillo del ojo a Yunho y el no me prestaba atención, caminaba un poco más adelante que yo y parecía importarle poco el estado alterado con el que me vio. Suspire por el cansancio que mi cuerpo estaba sintiendo en esos instantes. Tal vez cometí un error que lo hizo enojar.

-¿Te sientes bien?- Su voz tan característica me entremeseo, mis manos se congelaban y deseaba sujetar las suyas. Caminar con las manos entrelazadas como cualquier pareja. Mire su cabello e indague un poco sobre la respuesta que podía darle. Quería decirle que su pregunta se asemejaba más bien a algo de cortesía que de verdadera preocupación por mi estado. Me adelante un poco y le mire por un segundo, fijándome en aquellos ojos que podían compararse a dos lagunas profundas y complejas. Durante el comienzo de  nuestro noviazgo aquellos ojos que admiraba me miraban con paciencia y comprensión. Pero ahora que los analizaba, ese sentimiento no estaba allí y solo podía preguntarme ¿Por qué? Baje el rostro y asentí. La alegría que tenía en el salón se había ido.

-Estoy bien solo tengo sueño.- No pregunto ni hizo el intento de indagar en mis preocupaciones. Trate de sujetar la palma de su mano pero enseguida la aparto de la mía. Estaba tan lejano… Tan distante a mí.
Yunho era alguien muy distinto y diferente al resto, el no era como yo ni como ninguno. Tenía diariamente preocupaciones y angustias sobre los trabajos que se le asignaban. El graduarse con honores y tener un gran trabajo eran los sueños de mi hermoso amante. 

Algunas veces miraba a Yunho en la universidad y me sentía tan orgullo y tan dolido a la vez. Subí mi mirada por segunda vez al cielo y sabía que llovería, cada paisaje era tan extraordinario. Cambiaba tan radicalmente que me asustaba, ¿Será que el clima comprendía mi tristeza? Me daba risa de solo pensarlo, pero siendo sincero en algunas ocasiones deseaba que Yunho no fuera tan responsable con los estudios y poder invertirlo en nosotros, era una persona mala ¿cierto? Nadie querría desearle a su pareja malos deseos, pero yo lo amaba tanto y quería estar con él todos los días. Pero vamos Jaejoong sabes que Yunho es una persona de éxito y de grandes logros. Y yo quiero que sea feliz.

Observe mi alrededor y me di cuenta que habíamos llegado. Me adentre al cuarto mientras intenta subir mi estado de ánimo. Dejé mi abrigo en la cama y mire el aspecto que se encontraba afuera de la ventana… Nubloso y empañado, así veía mi futuro. Yunho tenía una gran carrera… Una gran vida y ¿Y yo que haría más adelante?

-¿Qué te pasa?-Voltee mi rostro y vi a mi seductor amante recostado en el umbral de la puerta. Tan elegante, tan varonil. Estire mi mano para que se acercara y me aliviara el dolor interno que poseía mi corazón. Tantos pensamientos tormentosos que nublaban mi pobre cerebro. Pero yo sabía cuál era mi cura antes mis nauseas. Solo un abrazo de mi otra mitad y todo se alejaría

Se adentro, y con un alto nivel de seducción se quito la camisa que tenía. Me veía directamente a los ojos mientras las piernas me temblaban. Cada vez que teníamos un encuentro mi cuerpo temblaba como un flan. Pero Yunho conocía las facetas que tenía en la cama. La sensualidad y la agilidad de un gato, yo las tenía. Se pego a mí y empezó a respirar en mi oreja. Su lengua paseaba por mi clavícula y yo pedía desesperadamente por sus labios. Detestaba que no me besara.

¡Qué desgraciado! Yunho a veces podía ser muy cruel, pero no podía culparlo por ser tan jodidamente atractivo. Se encamino a nuestra cama quitándose lentamente la ropa, trate de prestarle atención a su mirada, pero sería mentira que dijera que su miembro no me llamo la atención. Me miro expectante por mi siguiente movimiento. Mi respiración se agito y lo único que podía salir de mi garganta eran pequeños gemidos de impotencia. Era maravilloso lo que hacía con sus manos. Toscas y bruscas en tan poco tiempo.
Sus ojos no perdían detalle de los movimientos sensuales de mi cadera mientras me desnudaba, me senté en su regazo y empecé a frotarme contra el miembro que estaba más que despierto. Me comía la boca de forma desesperada y palpaba mi entrada.

-Tengo un bebé travieso…hmm- Asentí y empezó a palpar mi trasero recién descubierto. Yo gemía desesperadamente y rogaba por su amor. Sujetaba fuertemente su espalda para mantenerme estable. Rodeaba sus brazos en mi cintura y yo al mismo tiempo rodee su cintura con mis contorneadas piernas.

-Yunho, ah…- Roge. Era torturador sentir los perfectos dedos dentro mí, llegando hasta lo más hondo. Respire con dificultad, consumiendo mi oxigeno. Su miembro se rozaba descaradamente contra mis glúteos. –Ah,Yun…ho- Agarre su miembro y lo empuje dentro de mi estrecho cuerpo. Nuestro sudor se mesclaba y nuestros gemidos morían dentro de nuestras bocas. Mordidas y chupetones tendría al día siguiente. Sus dientes me succionaban la piel como un jodido vampiro. El cuarto olía a nuestra esencia.

Moví mis caderas ayudando a que las embestidas que se me estaba proporcionando en el trasero fuera más fuerte y que pudiera alcanzar aquel punto que sabía por los espasmos no duraría.-Ahh...mm...Más...fuerte-ah-

-Jae…- Pude escuchar entre todos la orquesta de sonidos sucios y húmedos que se estaba dando lugar en el dormitorio, ese llamado era la alarma de Yunho, la alarma de que no duraría mucho. Empuje mi trasero de forma brusca contra su pelvis esperando sentir ese líquido espeso y que me encantaba sentir muy dentro. –Correte-ah… dentro-ah- 

Y en el momento de sentir el orgasmo de ambos pude sentir paz en mi interior. Me baje de su cadera y el semen que se encontraba hace poco en mi cavidad empezó a deslizarse por mis glúteos. Me quede parado en medio de la oscura habitación viendo a Yunho levantarse e ir al baño para luego colocarse la piyama. -¿Qué haces?- Deteniéndolo antes de que se fuera, había creído que pasaríamos toda la noche haciendo el amor y ahora lo veía con las intenciones de irse a otra parte. –Quédate, vamos te hare un masaje.- sujetando su mano para llevarlo de nuevo a la cama, pero una mano en mi muñeca y una mirada gélida me detuvieron.

-Tengo que estudiar Jae, ya jugué contigo y no debo dejar de lado mis responsabilidades… Regresa a la cama, dentro de un rato voy.- Fue lo que escuche de sus hermosos labios, solté su mano y vi como la puerta del cuarto se cerraba dejándome solo en esa penumbra. Yo lo necesitaba, no me sentía satisfecho. 
Regrese a nuestro lecho donde se podía oler la fragancia de nuestra demostración de amor… sudor, flujos corporales y temperatura alta. Me arrope y cerré los ojos tratando de desviar esos pensamientos dolorosos.


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“¿Lo hago parecer tan fácil para ti?”Esas fueron tus palabras
Cada vez que haces eso, mi garganta se estrecha, ahora detente
Los pequeños argumentos se hacen grandes, como bolas de nieve
Solo los sonidos del resentimiento se extienden a través de la habitación


Se inmovilizan por obsesiones románticas. Durante el lapso en el que se vuelven adictos al sexo y al amor, descuidan sus vidas


-¿No vas a venir a dormir hoy?- Fue la única pregunta que pude articular en esos instantes. Veía a mí alrededor y solo podía encontrar soledad. Yunho sabía que no me gustaba estar solo, eso me desesperaba. Yo era como un gato que necesitaba diariamente afecto de su amo. Lo busque por el campus, por los salones pero nadie me decía nada. No entendía.

-Sabes que debo entregar este trabajo mañana y no lo tenemos aún listo. Quiero sacar una buena nota, ya sabes como soy de perfeccionista Jaejoong.- Escuchaba su voz tan lejana. Por supuesto que sería así. Yunho el responsable. El perfeccionista. Lo comprendía y por esa razón no lo atosigaba.

-Esta bien entiendo, descansa y come un poco no quiero que te enfermes. Te amo.-Y colgué de inmediato, no quería que Yunho escuchara el nudo que se encontraba atorado en mi garganta. Lo inestable e independiente que me había vuelto de él. El ritmo de mis latidos era tan lento en ese pequeño espacio. Sé que si escuchaba esa palabra de vuelta todo volvería a la normalidad, pero no quería ser masoquista, no quería escuchar la respuesta, sabía lo que diría porque yo lo conocía y no había nada de qué preocuparse. A pesar de no pronunciarlas todos los días sabía en mi mente que estaban allí. El amor no muere, este perdura con el tiempo. Como las grandes pinturas. 

Mire mis manos y el anillo que se encontraba en mi dedo anular, me lo había dado Yunho en nuestros tercer aniversario, ese día había sujetado mi mano y coloco el anillo allí, pronunciando las palabras que todo amante quiere escuchar. Ahora  que lo veía fijamente lo notaba menos brilloso, mis ojos se aguaron y respire hondamente. Ya no me sentía igual.

Desde hace unos días me sentía angustiado y desesperado por su afecto, necesitaba más de él… Más amor… Mi cuerpo exigía atención o un contacto entre nuestros cuerpos. Pero entendía que él era un hombre ocupado y que el cómo novio debía entenderlo.
Me recosté en la habitación que compartía con mi pareja sujetando firmemente su almohada y respire su aroma. Quería a Yunho… Allí.

Respire con dificultad tratando de calmar mis sollozos. Tal vez  yo era el que debía de poner más empeño en la relación. Ayer cuando llegamos de la universidad tuvimos sexo una sola vez y para mí eso no era suficiente, tal vez la solución era poner más atención en mis estudios.

Cerré mis ojos tratando de olvidar esos pensamientos. Yunho y yo nos amábamos y, tal vez yo era el del problema.


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Al igual que un reloj que se detuvo, mi corazón se daño de esa manera
Así que no puedo dejarte, de ninguna manera, de ninguna manera
Sin ti no creo que pueda vivir sola


Incluso cuando consiguen el amor de otra persona, nunca les parece bastante, y no pueden frenar su atracción sexual por otras personas.


Mis compañeros me veían con una ceja alzada por el repentino interés de mi parte a un cambio de vestimenta, ellos estaban usualmente acostumbrados a verme con ropas menos reveladoras y cosas holgadas. Y lo que llevaba puesto era todo menos aquello. Un pantalón de cuero con una camisa semi-transparente que no dejaba nada a la imaginación, podían verse mis pequeños pezones a través de la camisa.

Sabía que le había prometido a Yunho no vestirme de ese modo en lugares públicos, que solo vestiría así para él. Que si seguía las reglas tendría mi jugosa recompensa, pero al despertarme ansiaba ponerme algo más provocativo, más revelador… Más tentador. Quería que Yunho me viera y sintiera que el haberme elegido fue una buena opción.  Que podía cambiar si él me lo pedía, que podía ser atractivo y sexy si lo deseaba.

Los ojos deseosos y las miradas que enviaban mensajes más allá de lo amistoso me encantaban. Eso me aseguraba que si podía llamar la atención y que podía colocar deseo en una persona. Lograban llenarme de satisfacción y a la vez me enviaban un continuo calor que abrazaba mi cuerpo y asfixiaba de una manera que conocía muy bien. Cuando se esta teniendo sexo el ambiente se vuelve pesado y caluroso. Y en esos momentos me estaba sintiendo así.

Mire a mi alrededor dando un vistazos a todas esas personas, ninguna familiar, mis ojos solo podían mirar a Yunho y todas esa gente solo me era indiferente.

Había perdido la oportunidad de ver a Yunho, al parecer mi amante estaba en alguna parte de la universidad, estudiando o pasando el rato. Quería ver su reacción sobre el atuendo que tenía puesto, pero comprendía que estaba ocupado y que él quería respirar otros ambientes.


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La gente me dice “todo cambia, es simplemente de esta manera”
Pero en mi corazón, nuestros asientos aun pertenecen a tu lado
Con los pensamientos sobre ti, no puedo dormir durante las noches, es así
Nene te amo


-Uhh…ahH-  

Mi mano se movía rápidamente tratando de calmar aquel fuego interno que quemaba todo el interior de mi cuerpo. Mi cuerpo transpiraba y mi respiración se transformaba a una más errática y rápida. Sentí el último espasmo en mi delgado cuerpo al momento de sentir el orgasmo.

Y a pesar de eso no estaba tranquilo, mas bien estaba más caliente que al comienzo, como si me fueran dado un afrodisíaco. Toque mi frente y pude percibir algo de fiebre. Perfecto, a parte de tener problemas hormonales me enfermaba.

Agarre un pedazo de papel higiénico y limpie los rastros de semen que estaban pegadas a las baldosas. Suspire cansado y recordé que Yunho no había llegado todavía, debía de estar aún en la universidad, adsorbido por los trabajos y por sus profesores. 

Me levante con las piernas aun temblorosas inspeccionando el lugar, tratando de ubicar el teléfono y localicé el aparato tirado en el piso al lado del bolso, marce el número y espere impacientemente.

-Yunho… ¿Dónde estás?-Pregunte con cierto temor, sin saber en realidad el porqué. Mi mente al parecer ya no quería cooperar conmigo. Mire mis zapatos tratando de alejar aquellas lágrimas que surcaban con salir de mis ojos hinchados.

-Voy a llegar tarde Jaejoongie, tengo algunas cosas que hacer ¿sí?- Siempre cosas que hacer. Mi hermoso Yunho era tan buena persona. Respire con dificultad tratando de calmarme.

-Está bien…- Y pude escuchar la palabra `Te amo´ en la otra línea.

Aquella pequeña frase en vez de tranquilizarme solo logro que mi piel se erizara y el alma de mi corazón se volviera frío. Era mi imaginación o Yunho parecía evitarme. No era para nada normal que llegara tarde o no se presentara, era como sí no deseara estar allí… Conmigo. Además de no haberlo visto en todo el día, no. Mas bien llevaba dos día sin verlo.

Cerré los ojos con cansancio, la fiebre estaba subiendo. Pero sinceramente no tenía ganas de prestarle atención.


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Hice a un lado mis verdaderos sentimientos, sin poder hacer esto o aquello
Recuerdos de hace mucho tiempo, por favor denme la fuerza
No puedo dejarte ir de esta manera, por favor no me dejes


Utilizan el sexo compulsivo como droga, para escaparse de las sensaciones de ansiedad, soledad, enojo, y odio a sí mismo, así como para sentir alegría.


Mis ojeras eran pronunciadas, mi cabello desordenado y mis mejillas enrojecidas. Necesitaba ayuda, y no especialmente la de un hospital.

La noche entera me la había pasado masturbándome como un lunático, tratando de imaginarse a Yunho tocándome y haciendo que me sintiera especial, de aliviarme. Llevaba como tres días luchando por calmar aquella impaciencia de sexo, y no resultaba. Había intentado de todo; duchas frías, pornografía, masturbaciones y nada lograba relajarme, ni siquiera bajaba mi temperatura corporal. 

Lloraba como un chiquillo, como esas historias de madres que perdían de vista a su hijo y el volvía lloroso con hipidos y muestra de preocupación en sus rostro. Así me encontraba, llorando por la ansiedad de contacto humano y ese calor que no podía amortiguar con mi sola presencia, tomaba vasos de agua tratando de calmarme o de bajar la temperatura, pero nada. 

Buscaba con la mirada a Yunho, examinando todos los posibles lugares que frecuentaba, pero al parecer no había asistido a clase.Y necesitaba ayuda, ¡Me iba a volver completamente loco! El calor no era normal, la vista se me nublaba y todo daba vueltas, no sabía si era producto de la fiebre pero me importaba una mierda. Necesitaba alivio.

Me dirigí al salón de ciencias básicas en busca del profesor Yoochun. Él siempre me había deseado, y no le comente nada a Yunho por que sencillamente no le veía el caso. En mis ojos solo lo veía a él. Y en esta ocasión era igual, solo que podía sentir que iba a morir si alguien no me ayudaba.

-¡Yoochun quiero tener sexo!- Claro y preciso. No era una forma delicada de plantear  las cosas, y menos a un profesor, pero para que ir yéndose por las ramas.

El profesor me veía de una forma, que si estuviera en mis cinco sentidos me reiría, pero en esos precisos segundos solo quería que la mirara en su rostro fuera de total deseo, con pasión. Camine despacio y pase mis brazos alrededor del cuello de la persona que me ayudaría. Lo bese y mierda, de verdad que parecía una perra en celo. 

Note que aquel contacto ya no era ligero, si no que mi profesor se había encargado de profundizarlo y me gusto. Claro que no como los de hermoso amante, pero era algo. Y es que en mi corta vida mis labios jamás tocaron otros que los de mi novio. Ahí se iba mi buena inocencia.

Los brazos de mi profesor serpentearon hasta colocarse en mi cintura, acercándome a su cuerpo. Sentía calor y demasiada ansiedad. Mi mirada se nublo y a partir de ahí todo se volvió oscuro.


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Palabras que no se pueden tocar con el tiempo
Tú simplemente te sientas en la parte superior de mi escritorio los últimos días
Yo realmente pensé en ir a verte hoy, obteniendo un poco de coraje
No tengo el corazón para hacerlo, porque quizás sigues enojado me detuve


-Jaejoong despierta…- El frío jamás me había gustado, para mí era el símbolo de la soledad, de la tristeza. Cada vez que mi cuerpo recibía una caricia del viento congelado, me tensaba. Pero ahora viendolo desde otro punto de vista preferiría morir de ese disgusto a  que estar todo el tiempo con calor.

No sabía dónde estaba, no sabía si en el lugar en el que me encontraba era el culpable de mi malestar o, sencillamente era yo. Mi cuerpo pesado y sudado por la inexistencia del calor humano. Necesitaba a alguien.
No quería decir en voz alta la razón de este comportamiento tan inusual en mí, era humillante.

Sollocé buscando a tientas algo de que sostenerme, algo que me aliviara y al instante empecé a sentir manos tocando todo mí cuerpo, mi abdomen, mis piernas, mis muslo. Y sabía que esas manos no eran de yunho, porque a pesar de que nosotros tuviéramos momentos apasionados y lascivos, jamás dejaba de sentirse esa pizca de amor y cariño. De protección.

Mis hipidos se volvieron más fuertes por la repulsión de saber que era otra persona que me estaba tocando y que apesar de saber eso, se sentía bien, me sentía aliviado.

Das asco jaejoong.

Zumbidos y sonidos cada vez más altos. Casi llegando a gritarme y por primera vez  la culpa me golpeo, enfermo era como podría describirme. Mis manos intentaban de amortiguar aquellos susurros hirientes colocándome las manos en los oídos. Ya no te amo. Y no tenía efecto, Trate de alejar ese contacto tan desagradable, pero no podía. Y de un momento a otro algo duro presionaba mi entrada buscando entrar en mí. Y me alarme.

Sollocé y grite buscando ayuda. Ya no quería estar allí. Tape mi cara y cerré los ojos esperando lo peor.

-Jaejoong despierta…


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¿Fue toda esta nuestra relación? De ninguna manera
Incluso en este momento, estoy esperando por ti…
No te vayas, no te vayas
Las promesas que hicimos luego de pisar la oscuridad ¿A dónde fueron?


Mi cuerpo me dolía,  como si fuera estado haciendo ejercicios por una semana. Abrí los ojos lentamente, cegado por la claridad de la habitación y de inmediato pude identificar el lugar donde me encontraba. Estaba en un hospital. Todo era blanco y había un claro olor a desinfectante. Miré la habitación e identifique a Yoochun dormido en el mueble que estaba dentro de la habitación. Mordí mis labios sin saber porque estaba en ese lugar. 

Recordaba estar a punto de follar con él, y ni siquiera sabía si lo había hecho. Baje la mirada por unos momentos recordando a alguien. Yunho. Recordé el sueño donde era manoseado y estaba junto a unos desconocidos, llamándome sucio. ¿Yunho sabía? ¿Por eso no estaba allí, conmigo? Suspire tratando de calmar los hipidos, ¿Me había dejado? 

Note que Yoochun lentamente empezaba a despertarse, y al parecer se había percatado de que estaba llorando, intente calmar las lágrimas que rodaban por las mejillas de mi rostro, sujete las sabanas de la pequeña cama. Era débil, un enfermo, daba asco. Esos pensamientos surgían en grandes cantidades, y tenían razón. Ya me había dado cuenta de las grandes ganas de sexo  que tenía y que no eran normales, y si Yunho sabía. Si Yunho pensaba que yo estaba con el por puro placer carnal. ¿Por eso me había dejado, o por tal vez ser malo en la cama? ¿Por eso había buscado afecto en brazos de otra persona? ¿Por eso faltaba tanto y evitaba mi presencia? Esos pensamientos se acumulaban en mi pobre corazón, Yunho ya no me amaba, y por eso no estaba allí en esa habitación de hospital.

-Yoochun no me dejes…


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Nene, nunca lo digas otra vez ¿Cómo podríamos terminar?
Los tiempos pasados y los recuerdos contigo son dolores en aumento


-¿Estás seguro Jaejoong? ¿A dónde vas a ir?-Yoochun estaba preocupado, lo comprendía, de verdad que lo hacía. Pero este no era mi lugar, no era un sitio adecuado para una persona como yo. Toda la noche me la pase calmando la ansiedad de tocar a Yoochun y de adivinar el porqué del trastorno. No sabía si era algo pasajero o permanente. No entendía el porqué surgió esta ansiedad tan de pronto.

Yo desde siempre había estado enamorado de Yunho, cuando era más joven y estaba en los años de amistad con Yunho me ponía celoso por cualquier cosa, y en la actualidad eso no había cambiado mucho, tengo la misma posesividad con él. Cuando veo que cualquier persona ronda alrededor de él, me frustro. Yunho es el prototipo de hombre ideal para una mujer, aunque entiendo que no debía monopolizarlo. El era una escultura tan hermosa, tan perfecta en este mundo tan horrible que era ilegal no querer admirarlo. 

Vi a Yoochun y el intento de comprenderme, nadie lo hacía y ya no le daría la oportunidad a nadie. Era tan cobarde, huyendo de las personas que quería, pero solo él debía arreglárselas. Se marchitaría en un rincón y no le daría la gracia a nadie que su burlara de su vulnerabilidad. Ya no le daría una excusa a Yunho para que no estuviera en su departamento. Ya no tendría motivos de ocultar una relación que no quería.

Podría ser libre. No le molestaría y podría conseguir una linda novia con quien salir y no a un hombre. Le amaba y sabía que no podía seguir amarrando las alas de su amante. Además,  siempre supe que a mi hermoso Yunho le atraían las mujeres. Moví mis manos inquietas por no saber qué hacer de ahora en adelante.

-Yoochun perdón por lo que paso…-Busque algún indicio de molestia, pero al parecer a el no le molestaba y eso me hacía realmente feliz. Porque ¿saben? ahora estaba más tranquilo, más relajado de saber que partiría dejando a alguien contento.


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`Te amo, te amo´ Como un hábito, tu decías eso para mí
Aún no puedo entenderlo, de ninguna manera, de ninguna manera
Tú decías que sin mí ibas a morir solo
Pero tu frío corazón se mantiene diciéndome `Adiós´


Intentan traer intensidad y entusiasmo a sus vidas a través del sexo, pero se sienten cada vez más vacíos.


La gente, el amor, Los amigos. Todo en la vida era muy complicado y por esa razón no llegaba a comprender nada. En mis clases también sucedió algo parecido, pero había aprendido algo en estos días y es que no debía pensar y solo dejarme llevar. A la gente le gustaba de ese modo. La universidad fue un error, la abandone y no pensaba volver. No era una persona inteligente por lo que era un caso perdido, además de no tenía el dinero para pagar las matrículas, y por esa razón la primera opción de hogar fue este sitio. La gente bailaba desnuda y se vendían por poco dinero. Bueno eso dependía del desempeño y de la popularidad. Yo estaba a un nivel alto, a pesar de ser hombre y de llevar unos pocos días era muy solicitado.

Allí nos tenían como un objeto, un juguete. Cualquier persona podía venir y divertirse con cualquiera de nosotros, algunas veces me llegaban clientes que le gustaba el sexo de forma ruda e ilegal. Tríos… Drogas. No me gustaba, no me fascinaba, pero si Yunho me dejo ¿Quién querría salir con alguien como yo? Yunho. Pensar en el me causaba estragos en el cuerpo.

La vista se me empezaba a nublar por las ganas de llorar. Hipé viendo el rostro irreconocible en el espejo. Era tan feo, flaco y con enormes ojeras, mi cutis estaba seco, el cabello tan débil. 

Y a pesar de la falta de belleza, los clientes repetían una y otra vez que era hermoso… Único. No veía la belleza que tanto me nombraban, solo veía a una persona melancólica y desesperada.

-Precioso... ¿Estás listo?-Mordí mi lengua por las ganas de llorar y la tristeza que conllevaba esa palabra. Precioso.

-Si...


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Voy a intentar escribir por primera vez en mucho tiempo y saldré a la calle
Afuera parece una fiesta, me detuve para ver unas hermosas y lindas tarjetas
Pensé en ti y compre las más bonitas pero
Estoy llena de arrepentimientos, porque no puedo ni siquiera enviártelo bebe


Tres meses había transcurrido desde que pise este sitio, dormía, comía y atendía clientes, siempre realizaba el mismo ciclo adictivo sin ningún descanso, si llegaba a parar, todos los pensamientos y la conciencia me golpearían y me haría entrar en razón, o por lo menos regañarme por mis imprudentes actos. Pero en esta vida se ganaba bien y mierda de verdad que uno aprendía muchos trucos en la cama. Ya no preguntaba dónde estaba  Yunho y que estaría haciendo con su vida después de que me fui. Me parecían respuestas innecesarias y perdidas de energía. 

Y además, era mejor gastarlas en otras cosas como la caminata que estaba tomando ahora. Me tocaba comprar suministros de comida para el pequeño refrigerar que tenía en mi cuarto. Por tal razón me arregle y al salir del burdel pude sentir los rayos del sol en mi cara. De verdad que estaba muy bonito el clima, perfecto para ir a la playa, aunque nunca me lograba broncear.

Mire los anaqueles llenos de comida tomando la decisión de cuál era el de menor precio, mi presupuesto era bajo. La mayoría del dinero que ganaba se lo tenía que dar a Wong el dueño, no era gratis tener una habitación individual. La mayoría de las chicas y chicos dormían todos juntos en el piso con solo una manta. Mi trato especial era por que traía ganancia y clientes. Y aunque no lo quería admitir era el favorito del jefe. Muchas me odiaban pero yo no había hecho absolutamente nada.

Me dirigí a la caja registradora y escuche una risa muy singular, una que arrastraba muchos recuerdos, como hojas siendo sopladas por el viento. Gire mi cabeza y vi a Yunho con una chica, parecía que estaban divirtiéndose que ni siquiera reparo en mi presencia. 

-Señor son 1000 won-Extendí el dinero y cargue las pocas bolsas que contenía mis víveres. Me iba a volver loco, pensé que lo había superado y me daba cuenta que solo me había mentido a mí mismo. Mi corazón latía tan rápido que tenía miedo de que sufriera un ataque en plena tienda. Recibí el cambio y salí apresurado. El viento sacudió mi cabello y pude sentir que podía volver a respirar. 

Sacudí mi cabeza para tranquilizarme y para desaparecer las ganas de querer volver a verlo. Empecé a tomar otra vez el camino a mi pequeño hogar, frotándome las manos para calmar el frío que sentía mi débil cuerpo. Mire el cielo y presentí que pronto nevaría. 

-Jaejoong!...- Y puedo jurar que mi corazón se paralizo en esos instantes. Esa sensación que se había disipado, volvió. Quería correr y ocultarme. Quería que alguien me dijera lo hermoso que era, a pesar de no creerlo. Emprendí mi caminata de forma desesperada, haciendo oídos sordos. 

Pero como el destino era cruel y a parte por débil condición de mi salud no pude llegar lejos. Todo estaba dándome vueltas y solo podía confirmar una cosa. Yunho se veía más hermoso que nunca, y al ver sus ojos almendrados todos esos sentimientos surgieron como burbujas, pero trate de calmarme y no dejarme llevar. Sacudí mi deteriorado suéter y guarde la compostura. 

-Hola…- Y toda la oración que tenía pensado decir murió en mi garganta, los fuertes brazos y el perfecto cuerpo de mi perdición se pegaron a mí como una sanguijuela. Quería llevarse todo lo que me quedaba, quería despojarme de lo poco que me quedaba y me sentí desesperado.  Mis lágrimas bañaron su abrigo y de inmediato sus dedos limpiaban mis mejillas. Era muy amable, considerando la persona en la que me había convertido. Puse mis pálidos brazos en su pecho haciendo espacio entre nuestros cuerpos. El no quería separarse y me volvía todo más complicado. Su rostro estaba tan peligrosamente cerca del mío que me aterre.-Yunho...no- Y el parecía estar en algún transe que solo se preocupaba en tocarme y eso me convertía en adicto a su tacto, estaba cayendo otra vez en su juego y no quería volver a caer en ese abismo que luego me era difícil superar. Su boca susurraba esas palabras que ansiosamente buscaba todo el tiempo en todas esas personas que me deseaban.

Y sabía que había caído al encontrarme en el antiguo departamento que antes compartirá con él. Todo estaba igual y me parecía raro, ya que al tener una nueva pareja y esta al ser una mujer, le gustaría realizar cambios. Bueno eso haría yo, aunque no me consideraba mujer.

Pero no pensaría en eso mientras me desvestía y me miraba con devoción. ¿Acaso no se daba cuenta de las enormes ganar de llorar que tenía? Quería sexo, pero no con él. Cada vez que me tocaba me dejaba con ganas de más, quería tener todo de él. Su corazón, su cuerpo, su alma, su mente. Cada trozo y parte que tenía su ser, ya no podía conformarme con besos o su presencia, mi amor iba más allá. Traspasaba los límites de cordura y solo quería que el sujetara mi mano y me siguiera.

Nuestras respiraciones se volvían más erráticas devolviéndome a la realidad. Cada parte de mi cuerpo hervía por las sensaciones que la lengua de Yunho me causaba. Lamía mis pezones y los apretaba de forma deliciosa. ¡Dios!  Ahora podía confirmar que nadie era tan bueno en la cama como él, las palmas de sus manos apretaban mi trasero mientras me quitaba la última prenda que cubría mi huesudo cuerpo. Me recostó y trataba de separar mis piernas para ver lo que él más anhelaba, tenía miedo de ver su reacción pero fue lo contrarío a lo que yo imaginaba. Sus ojos brillaban y lamia sus labios. Acerco sus labios a los míos y empezamos a besarnos de forma desenfrenada, nuestras lenguas se buscaban y la falta de oxigeno se hizo presente, recordando que debíamos respirar. 

-Lamelos bebé- Me ofreció tres dedos que gustosos recibí, su cuerpo se friccionaba con el mío y la habitación empezó a subir de temperatura. Yunho era salvaje y un lascivo en la cama que se olvidaba de los buenos modales. Y saben, gracias a eso me volví loco por él.

Mi hermoso Yunho era perfecto.

-agh,hm…Yun-ah- Después de prepararme, su enorme miembro rozaba mi pequeña entrada, ansiosa por unirse a él. Levantaba mi trasero restregándolo con su pelvis para volver el momento más fogoso, oír sus gemidos y suspiros eran la gloria. Nos mirábamos o bueno yo hacía el intento, mis ojos apenas y se mantenían medio abiertos. Pero el caso es que al ver como su miembro entraba en mí solo podía gritar. 

-agh,mh…Jae,ah- Rasguñaba su espalda y una de mis manos bajo hasta su trasero empujando y acelerando las embestidas. Mi cuerpo se arqueaba pegando mis sensibles pezones a su torso. Se sentía demasiado bien. Las en tocadas, el miembro entrando una y otra vez dentro de mí y la excitada voz en mi oído. –Más,ahh,mm...fuer-te,ah- suplicaba e imploraba que terminara, mi cuerpo se derretía a su tacto y mi mente se encontraba en blanco. No podía pensar en nada más que no fuera Yunho.

-Ahhh, mm, ¡Yunho!- y de inmediato una corriente pasó por mi columna. Yunho masturbaba mi miembro a la vez que introducía su pene en mí. Las luces, las voces desaparecieron y pude sentir mi orgasmo. Todo se sacudía dentro de mí y quedaban pequeños espasmos en mi cansado cuerpo, unos segundos después el semen de Yunho se libero dentro mi agujero y la laboriosa respiración se volvió a escuchar en la habitación.
Se coloco al lado mío y me abrazo con delicadeza, puso sus brazos alrededor de mi cadera aprisionando mi cuerpo al suyo. Su cabeza reposaba en mi cabello sudado y, gracias a la respiración acompasada supe que estaba dormido.

Cerré mis ojos olvidando el mundo en el que vivía, y pasaría esta noche como un sueño que perduraría por siempre.


*****
*****

Supongo que estaba loca, estaba tan enojada en ese momento
Así que aleje tu corazón, porque estoy llena de tantos errores
Pensé que si simplemente le ponía un fin a todo esto, sería mejor
Quizás algunas cosas sucedieron con mi cabeza


Al abrir mis ojos de inmediato me arrepentí, la luz del cuarto me cegaba y me traía un agudo dolor en la cabeza. Apreté con fuerza mis ojos restregándolo con mis manos en forma de puño. Vi la habitación y todos los recuerdos de la noche anterior se aglomeraron con fuerza en mi cerebro. Me acosté con Yunho y dormí con el toda la noche. ¿Qué hora sería? Mi jefe debe estar preocupado por mi ausencia. Baje los pies y palpe el suelo de madera, vi una camisa negra en el piso, que identifique como de Yunho. La tome y me la coloque en mi anatomía, fui al baño me arregle el cabello y vi a través del espejo todos las imágenes de Yunho desnudo, restregándose junto a mí. Sentí calor en mis mejillas y en mi parte baja. Era un calentón y solo podía pensar en una cosa. Sexo.

La palabra y el significado de abstinencia no funcionaban con Yunho. Era adicto a su cuerpo y no estaba lleno, y ahora que se daba cuenta. ¿Dónde estaba? Tal vez fue a clases o con su novia, tal vez le dejo una nota donde le especificaba de forma “amable” que debía retirarse. Algo como: ``Jaejoong hay comida hecha en el refrigerar, si quieres puede coger cualquier cosa del refrigerador y prepararte algo. Deja la llave al salir. Cuídate. ´´ Aunque eso podía cambiar, se trataba de Yunho después de todo.

Salí del cuarto yendo en la búsqueda de la nota que luego guardaría con adoración. Camine despacio, con los pies descalzos y los ojos casi se me salen. Yunho caminaba de un lado a otro dentro de la cocina, parecía concentrado preparando algo o por lo menos  haciendo el intento.

Me escondí detrás de una columna para verlo unos minutos. Tan guapo. Era poca las veces que me daba el gusto de ver el espectáculo que se presentaba frente a mis deseosos ojos. Camine de regreso a la habitación y encontré mi bolso en una esquina. Mis pertenencias me entendían, así era mi alma cuando estaba junto a Yunho.
Busque una camisa de repuesto que siempre guardaba en casos de emergencia. Como ahora, me la coloque y busque mi pantalón que todavía se encontraba en la habitación. Me vestí y acomode el bolso en mis hombros. Gire la perilla del cuarto y el olor de la comida que estaba realizando la persona de mis fantasías, entro en mis fosas nasales. 

-¿Jaejoong por que estas levantado tan temprano? ¿Y qué haces con ese morral?- sacudí mi cuerpo quitando las aspereza que entraba por mis poros. La radiante sonrisa que tenía el anfitrión de esa cara me empalagaba. Tome una gran bocanada de aire y sonreí de la misma manera en la que él lo hacía, aunque la mía estaba un poco deforme.

-Gracias por la amabilidad y por la noche.- Pensé que todo terminaría allí, pero al parecer Yunho tenía una idea totalmente diferente. Sujeto mi antebrazo y lo jalo hacías atrás, chocando con su pecho. El aire casi se me va al ver el rostro que había puesto. Totalmente serio y sin una pizca de alegría. Pensé que tal vez estaba molesto por algo que había hecho.

-Quería hablar contigo sobre algo, después que descansaras pero veo que estas bien.-Me arrastro a la sala y me empujo al sofá, quede impactado por su conducta. Otra vez estaba esa personalidad que solo pensaba en el bienestar de su amo. Lo veía a los ojos y tuve miedo que me tragara. Había madurado mucho desde que lo vi. Tan apuesto y ardiente como un sol. Quería besarlo y atraparlo en mis redes para que jamás me dejara, pero eso al parecer solo funcionaba con mis clientes, solo servía con otras personas.
Vi sus inquietas manos y me di cuenta que ya no estaba usando el anillo de nuestra promesa, baje mi rostro a mi regazo y, saben, ya sabían que iba suceder. Me desecho como un pañuelo olvidando lo poco que vivimos juntos.

Me miro y empezó a hablar sobre lo preocupado que estaba, lo asustado por saber mi paradero. Tan lindo, ¿cierto? Su nivel de egoísmo era cero comparado con el mío, solo pensaba en los demás. Qué envidia por las personas que robaban su atención, ojala tuviera la misma suerte.

-Estaba en un burdel…-Termine la respuesta que él estaba deseoso de preguntar. No quise irme por las ramas e ir al punto. Su sorpresa se reflejaba en sus facciones. Me levante y di por todo terminado a causa de su mutismo.

Para mi asombro el me pidió que me volviera a sentar. Camine tan despacio como si fuera a un funeral, aunque jamás allá ido o presenciado uno. Prefería alejarme de las malas cosas.

Su vista se quedo en un punto fijo y por su rigidez, pude adivinar que le estaba costando digerir la verdad. No era fácil saber que tu ex-amante era un puto. 

-¿Por qué?...- Era increíble de creer que no supiera él porque, o pudiera ser que su mente se bloqueo y niega cualquier cosa lógica. 

-Porque me siento vacío. Necesito distraerme con algo, y me di cuenta que no me era suficiente con lo que me dabas.- Decepción seria la palabra que usaría para describir la expresión de su fachada, y dolía. Una cosa era deshacerse de las emociones y que no me importaran las opiniones de la gente a mí alrededor… Pero Yunho era muy especial, lo amaba que cualquier opinión negativa a mi persona me mataría. 

Pero estaba preparado, ya no me quedaba nada… Alma, corazón. Todo se lo había llevado el hombre que estaba sentado al frente de mí.

Escuche el teléfono sonar y me puse a indagar quien sería la persona detrás de la línea. Yunho parecía reacio a contestar el aparato pero se rindió, y al levantar la bocina, el serio rostro que mantuvo conmigo se volvió más opaco. Alzó la voz  pero no entendí nada del porque la discusión. Se acerco a mi marchitada presencia y me dijo que tenía que salir rápidamente, un problema con la universidad al parecer. Se coloco un abrigo y mis ojos se deslumbraron por la imponencia de su masculinidad. Ese hombre fue mío, y una sonrisa medio psicópata se formo en mis labios. Podía decir que fui alguien en su vida, ocultando el hecho de ser fallido.
Trate de calmarme y al escuchar la puerta cerrarse me di cuenta de algo. 

Yunho y yo jamás estuvimos destinados a estar juntos. El tenía una vida de grandes logros y oportunidades, si me seguía inmiscuyendo solo trasladaría mis inseguridades y preocupaciones por la vida.
Era una persona cruel si frustraba a una gran persona como él. 

Por eso tome una pequeña libreta que traía conmigo todo el tiempo y plasme todos mis pensamientos en ella, arranque la nota y la deje en la mesita. Mire por última vez ese departamento que sirvió como fuente de crecimiento y de madures. 

No volvería… No volvería porque sabía la clase de persona que necesitaba Yunho a su lado. El siempre me dejo claro que en su vida de disciplina solo entraban las personas que hicieran más brillante sus metas. Se preguntaran él porque yo estaba allí, ¿Cierto? Yo fui un error para demostrarles a las personas que no podemos vivir en sueños o con personas que no merecemos. 

Y lo cumplí. Jamás volví y no me arrepiento, porque sencillamente Yunho en este último año se volvió reconocido, nunca me entere si se casó o si le dio la oportunidad  ha una linda chica. Solo sé que me diagnosticaron cáncer de corazón, irónico ¿Cierto? No lloré por la noticia. Mi destino estaba predestinado y este era el castigo por tocar y aprovecharme del corazón de una persona que nunca debió de ser tocado por mis sucias manos.

No deje el burdel hasta una semana después de enterarme de mi incurable enfermedad, no le dije a nadie mi condición y no me sometí a ninguna rehabilitación.

Prefería morir de forma sorpresiva.

Cerré mis ojos trayendo los agradables recuerdos de mi adolescencia con Yunho, del comienzo de mi noviazgo con él, las lágrimas de alegría y de tristeza que derrame por su agradable personalidad y por la fortuna de tenerlo a mi lado, y por sus formas bruscas de celarme. Recordé el último recuerdo de él en su departamento y la nota que deje.

Mi amado Yunho, lo amo tanto que puedo decir que a mis cortos 21 años viví el amor verdadero. Simple y sin peros. Yo deseo lo mejor a cada persona que ama que no se rindan y que no se enfrasquen en esa persona. Mi error fue el haber amado locamente a una persona celestial como él.


Sin ti, no creo que pueda vivir sola
Pero como si fueras un completo desconocido, me dijiste
`Adiós, adiós, adiós´
No digas adiós, adiós, adiós
Adiós (Te amo), Adiós (Te amo), Adiós (Te amo)
Adiós, adiós, adiós


Para mi preciado Yunho:

Quisiera verte y poder decirte todo lo que siento, no parecer un cobarde ante tus ojos, demostrarte la verdadera persona que soy pero mi alma no me deja sabes. El amor es complicado y mi amor se desbordo por ti, y si llego a decírtelo en persona me avergonzaría de todo lo que he hecho y mi alma se sentiría más sucia de lo que esta.

Yunho… Mi Yunho no atormentes a tu cerebro o busques la razón del porque mi huida. Yo te amo tanto que siento que moriría por una sonrisa tuya, no creas lo que dicen de mí, te amo y te amare por todas las eternidades y es gracioso, porque comprendí que este tipo de sentimientos son obstáculos para ti. Tu vives una vida tan maravillosa que siento que yo ya no debo estar allí. Tus estudios ahora son los más importantes.

Rezare para que tengas éxito y velare por ti, me esconderé y te veré desde lejos admirando la grandiosa persona que se que te convertirás. Perdóname por la forma cobarde de huir de ti, pero sabes, entendí algo muy importante, el amor que nos toco no era el indicado, no era el tiempo ni el momento correcto. Yo solo estoy facilitando las cosas para los dos, para que todavía queden buenos recuerdos.

Mi mente va a explotar, no soy bueno para escribir este tipo de cosas. Perdón por las partes de la carta que son ilegibles, te darás cuenta que son culpa de mis lágrimas.
Espero que todo este yendo bien y se resuelva el problema que se te presento esta mañana. Pero eres el gran Jung Yunho, así que tú puedes.

At. Tu Kim Jaejoong



Por fin pude terminar este Oneshot. Me tomo un siglo terminarlo, no me gustaba como me quedaba y tenía que volver a plantearme la idea. Espero que les haya gustado a mis lectoras y hayan notado el esfuerzo que hago para madurar mi escritura. Esa es una de las razones por la que tengo en blog congelado. Pero de poquito a poquito. Muchas gracias a las personas que todavía visitan mi blog y a las que me tienen paciencia. 

Ahora bueno, la canción que iba a utilizar originalmente como musa de este shot era la de KAN MI YOUN-Going crazy. Pero no tenía el ritmo que deseaba, así que empecé a buscar una con la que me identificara y termine con el rap de MIRYO. FT. SUNNY que se llama i love, i love. Les recomiendo que lean el Oneshot con el fondo de esta canción.Y bueno me despido de tod@s y cuídense ^^

12 comentarios:

  1. OH DIOS MIIIIOOOOO T^T fue tannn tan asi de como que aaaaaaaaahhhhh~ te quedo precioso PRE-CIO-SO!

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  2. y mi final feliz se fue al tacho me ilusione con un final feliz pero creo que no todo siempre terminara bien, no puedo aun entender el por que no un tratamiento pero creo que la final la cobardía le gano a jae tan sencillo como amar y tan sencillo como dejar que te amen v.v

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  3. que triste final,hubiese querido q terminen juntos
    pero en si estuvo muy bien la historia,bien estructurada
    y argumentada,me gusto como escribes :)

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  4. Wooow ame la historia hasta hubiera llorado si no la hubiera estado leyendo en el trabajo :( q triste la situacion de Jae amar de una forma insaciable, he visto casos de personas asi, y me da coraje cuando los demas los juzga pensando q son personas sucias, y no es asi estan solas y necesitan ayuda :'( gracias x escribir algo asi, no se si fue x el yunjae pero me impacto y me dio nuevas formas de ver ese tipo de situacion. Por suerte y tragico q parezca el sufrimiento de Jae termino pronto y no tuvo q vivir el resto de su vida pensando en el amor que dejo. Aunq hubiera sido magnifico q hubiera quedado con Yunho pero la realidad es otra y no todos tienen final de cuento. Ame la parte en q se encuentran en la calle :') ya me sacaba una lagrimita, si no fuera xq estaba rodeada de gente hubiera llorado a mis anchas jeje Muchas gracias nuevamente escribes hermoso!!! Please continua los seriales sip ;) thanks

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  5. Hooola, soy una nueva lectora tuya! Este es la primera historia tuya que leo y me encanto! Tu escritura es demasiado buena y nada precipitada. Me gusta la forma como planteaste esta historia, no todo es un final feliz. Graciads por compartir tu one shot!

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  6. waaaaa chille a moco suelto TT___TT esta hermosoo pero waa yunho porque no se dio cuenta a veces tambien uno esta metido tanto en sus cosas que no se da cuenta uno de lo que tiene a su alrededor hasta que lo ve perdido y si yunho hubiera prestado mas interes tal vez jae no se hubiera obsesionado tanto u.u

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  7. ahh nooo .. por qué Jae¡? por qué??!!! T_T me hicieron llorar abuu... yunho babo e debiste de dar un poco de atención aJae.. fue un hermoso one shot.. muy priginal y perfecto

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  8. qué triste, tengo sentimientos encontrados. no entendí la sed de sexo de Jae y esos subidones que tenía , y Yunho tan sumergido en su mundo que no veía a su novio sufrir''???
    me habría gustado saber qué sentía Yunho por Jae, parecía que lo amaba cuando lo encontró y se lo llevó a su departamento para hacerle el amor, pero luego al día siguiente cuando recibe esa llamada se va y no le dice nada a Jae, sabiendo que Jae trabajaba en un burdel... creo que ahí demostró que no iba a sacrificar su vida por Jae. no sé ... eso entendí yo.
    y Jae tan sufrido y siempre viéndose inferior a Yunho. y tuvo una vida muy triste , no disfrutó el amor tan grande que le tenía a Yunho.
    muchas gracias por compartirlo y por crearlo . a pesar de mis sentimientos encontrados me gustó mucho. gracias

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  9. ;_; que final tan triste... me quede con un mal sabor de boca u.u

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  10. T..........................T
    esperaba final feliz y.u
    me gusto mucho me encanta el drama n.n
    gracias por compartir .......

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  11. son muy tristes!!!! tus bistorias me hacen llorar

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  12. que historia tan interesante, pero no se porque recuerdo haberla leido hace mucho con un final feliz; creo que por eso al empezar a leerla crei que era esa; o de plano ya me estoy haciendo una mescolanza de fics jajajaj. gracias por tus historias.

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