Cap. 2 Control
El ambiente estaba un poco pesado, por no decir mucho. Podía oír la respiración molesta de Yunho. Era la primera vez que una situación así ocurría, y todo por una mocosa insignificante.
Pero todo había sido culpa suya, el quiso ser cortes, ser amigable. Actuar normal; como cualquier hermano lo haría. Pero al ver que este parecía cómodo con esa presencia femenina y ella ni se diga, los ojos parecía que se le iban a salir. Cada vez que Yunho caminaba, esta de vez en cuando miraba de arriba a bajo el cuerpo de su hermano.
¡¿Qué le pasaba?! ¡¿Creía que tenia el suficiente nivel, de por lo menos hablar con el?!
¡Definidamente no!
Su cólera había aumentando, al ver como su Yunnie le sonreía. ¡¡Le sonreía!!
-Tranquilo Jaejoong, que no te entre el pánico-
Apretando el volante, si no se concentraba se volcarían. Y el no quería que ocurriera eso.
-¿Por qué lo hiciste?-
Escucho decir de los labios sensuales de su acompañante. Miro el reflejo de este y, al parecer el paisaje lo encontraba más interesante que mirarlo. Eso lo frustro aun más.
-¿De que hablas?-
-No te hagas el inocente, sabes de que hablo. Y si no te acuerdas, pues te lo recuerdo. ¡¿Por qué demonios la empujaste y gritaste?! ¡¿Te pareció correcto?! Era una mujer. ¡¡¡A las mujeres no se les trata así Jaejoong!!!
Detuvo el carro al instante de escuchar esas palabras. Le hirieron... ¿Acaso la estaba defendiendo? ¿Acaso era mas importa que el?
-¡¿Qué te ocurre?! ¿Quieres que choquemos?-
-Deja de alzarme la voz Yunho. Aun sigo siendo tu hermano. ¡Y todo es tu maldita culpa! Desde esta mañana me estas ignorando, sabes bien que lo que mas detesto es que me eviten y ¡¡Mas si eres tu!! ¿Cómo quieres que actúe? ¿Eh? ¡¿Dímelo?!
Se sentía triste y abandonado. Sentía que en ese momento nada terminaría bien. Nunca le había alzado la voz, jamás lo había regañado. Pero sentía que era necesario decirle como se sentía.
-Se que eres mi hermano maldición, no tienes que recordármelo, y nada de esto es mi culpa; tu empezaste todo, ¡Solo porque no sabes quedarte quieto! Quiero que te disculpes... -
Odiaba pelear o discutir, pero que quería que hiciera, ¿Qué fuera y lo abrazara? Premiarlo por su conducta. Eso seria malcriarlo más de lo que era. Además su comportamiento fue muy grosero de su parte.
Apenas lo vio en la entrada con aquella chica este se puso tenso, su mirada enviaba rayos de odio hacia ella. Y cuando esta se colgó de su brazo, Jaejoong se volvió como loco...literalmente.
La había jalado y empujado, empezó a gritarle sobre que se iba a morir. Quedo mudo al ver esa actitud tomada por el.
Al final tuvo que llevárselo a rastras de allí, y disculparse con su compañera por ese arranque de furia por parte de su hermano.
Ya recordó porque no tenía amigos... Jaejoong era muy posesivo.
-No lo hare... ¿Por qué quieres que lo haga?... ¿Es más importante que yo?-
Yunho volteo su mirada, y lo vio ahí... Indefenso con su cabello lacio cayéndole en el rostro. Odiaba verlo triste, odiaba que el llorara. Odiaba muchas cosas y más si estas dañaban a su preciado hermano.
Levanto su mano acariciando la mejilla nívea de su Jae. Vio que este cerró los ojos, para sentir más el tacto de su palpa. Lo amaba, no importa que hiciera... Siempre lo seguiría amando, con sus berrinches, malcriadeces, celos... Todo y más.
-Siempre serás lo más importante para mi Jae-
Acortando la poca distancia que tenían sus rostros, unió sus labios. Amaba la suavidad y el sabor que tenían. Pero al instante de sentir eso, recordó la noche anterior. Un carro, Jae besando y correspondiendo. Su corazón empezó a latir eufóricamente.
Otra vez sintió la decepción, el dolor causado por el comportamiento coqueto de su hermano.
Detuvo su movimiento de labios, separándose al instante.
No podía con ese sentimiento. Quería preguntarle, pero tenía miedo de saber la verdad; no quería escuchar un Yunho el es la persona que amo. Su alma no podría con eso.
-¿Qué sucede? ¿Por qué te separas?-
-Tenemos que irnos-
Jaejoong no estaba muy convencido de que esa fuera la verdadera razón. Pero no buscaría mas pelea, no quiere escuchar mas gritos por parte de el.
Volvió arrancar el coche, y partió directo hacia la casa. De vez en cuando, miraba el asiento donde estaba su hermano. Este parecía ¿Triste? Necesitaba arreglar este problema.
-Ya llegamos-
Escucho decir, y si en efecto ya habían llegado. No se había dado cuenta.
Aparco el auto y empezaron a bajar. Yunho estaba al lado de el, pero vio que este se detuvo en seco al parecer, porque vio algo en frente del, giro su mirada y era un chico que hace poco conoció, no se acordaba de su nombre.
-Voy a estar en mi habitación.-
Escucho decir, vio que este empezó a caminar, alejándose y perdiéndolo de vista.
Yunho salio casi que corriendo de allí. Lo recordaba, era el chico de ayer, el que Jae estaba besando en el carro. ¿Pero que hacia ahí? ¿Acaso Jaejoong lo había invitado? ¿Acaso iba a presentárselo? ¡Eso seria lo que faltaba! Jaejoong no entendía que el en realidad no estaba molesto por el arranque de furia que tuvo hace unos minutos atrás, si no por lo que había visto la noche anterior.
Paso por el lado y se retiro, subió a su cuarto y se encerró en el baño. Quería irse de ahí. Ese aire le asfixiaba.
*****
*****
-Yunho abre la puerta. ¿Si?-
Jaejoong hace un rato, había despachado al invitado indeseado. No le faltaba ocultar su enojo, ya podía notarse en su mirada y voz. Todo estaba empeorando, la idea era que se pondría a hablar apenas llegaran y después tener una noche de pasión. Pero todo se vio interrumpido con la aparición de ese invitado. Necesitaba relajarse.
-Se que estas ahí... así que abre-
Repitió, escucho pasos acercándose a la puerta y la manilla girándose. Lo próximo que sintió fue unos brazos rodearlo fuertemente. Era el...
-Yunho... ¿Qué sucede? Por que estas… Tan...-
No pudo terminar de completar la frase, ya que Yunho se encargo de callarle la boca con la suya. Sintió el beso desesperado y hambriento. La lengua de su Yunnie pedía permiso para entrar a su calida cavidad. Mordía y lamia sus labios sensualmente.
Sus lenguas se entrelazaron en un baile sensual, se unían, saboreaban...y se daban pequeños golpecitos juntos.
¡Dios! extrañaba sus besos ardientes.
Aunque las manos de Yunho no se quedaban atrás, parecían poseídas. Metió su mano dentro de la camisa blanca que tenia puesta; buscando desesperadamente mis pequeños botones... Mis pezones, mientras que la otra presionaba su nuca, para que no pudiera separarse.
-Yun..mm..ah...ho, detente-
-¿Por qué? ¿Por qué he de hacerlo?
Separándose de mí, me miraba con enojo. Con reproche.
-¿Acaso ya estas satisfecho? ¡Es eso!-
Dándose la vuelta... Dándome la espalda. Me rompía el corazón. El no era así, algo le ocurría. El no tenia idea de que sus palabras le herían.
-¿De que hablas? Solo quería venir hablar-
-Ah... Ahora eso es lo que necesitas de mí. ¡¡Hablar!!-
Volteándose de repente, me estaba asustando.
-Quiero saber porque estas actuando tan extraño desde esta mañana-
Vi una sonrisa descarada en su cara. Así no era su Yunnie.
-¿Quieres saberlo?... ¡¿Quieres saberlo?! Estoy arto de esto, yo también quiero saber muchas cosas, pero ya vez que uno no obtiene siempre lo quiere; por supuesto que a excepción tuya. ¡Tú siempre quieres todo! ¡¡Nunca te conformas con lo que tienes!! Solo dime de una vez por todas; que quieres terminar conmigo. ¿Es eso? ¡¿Ya tienes a alguien más?!
Acorralándome. Su mirada era desesperada. No lo entendía. ¿Romper con el? El jamás había dicho, ni insinuado nada parecido. Ahora si se había enojado.
-¡Ya cállate! ¡¿De donde sacas esas conclusiones?! ¡Yo nunca te he dicho nada de eso!... Solo vine a saber, por que demonios me ignoraste en la mañana, y porque demonios me tratas ahora así.-
Empujándole. El ambiente estaba tenso.
-¿Por qué? ¿Por qué? Es lo único que sabes decir.-
Llorando, estaba llorando.
-Yunnie...no...No llores, lo siento si hice algo malo-
Calmándome y acercándome a el. Odiaba ver sus lágrimas. El no le gustaba ni aguantaba verlo llorar, se detestaba por haberlo llevado a esa situación.
-¿Por qué lo hiciste? Dime. ¿Ya no me amas?-
-¿Hacer que cosa Yunnie? ¿Por qué hablas así? ¿Eh? Yo te amo, ¿Tú lo sabes cierto? Sabes que eres mi mundo. ¿Verdad?
Estaba confundido.
-Tu ayer no estabas cuando yo llegue. Y estabas besándote con el chico de hoy. Le estabas besando. Le correspondías-
-¿Ayer?-
¿No quieres repetir lo de ayer?
Así que era eso a lo que se refería el Idiota.
-Yunho eso fue, porque no estaba cuerdo. Yo ni siquiera sabia donde estaba parado. No malinterpretes las cosas. ¿Si?- pasando mis brazos alrededor de su cuello. Acercándolo a mí. A veces su hermano podía ser muy inocente. Que lindo.- ¿Por eso estabas molesto? ¿Por eso me ignorabas?-
-...-
-¿No vas a decir nada?
-No lo vuelvas a hacer-
-¿Qué cosa?-
-Besarte con otro... No lo vuelvas a hacer-
Empujándome contra la pared y besándome. Sus labios me mordían y suspiraban. Lo sabía. El estaba excitado. Bueno era de suponer, al sentir algo duro en mí estomago.
Baje mi mano acercándola a ese gran bulto que tenia sobre los pantalones; lo apreté, empezando a frotarla por encima de la tela. Parece que después de todo si tendríamos nuestra reconciliación.
Sentí la respiración de mi hermano en mi cuello, estaba descontrolado. Abrí el cierre, metiendo la mano dentro de la ropa interior, y lo sentí. Ese pedazo de carne que siempre lo llevaba al cielo. Estaba duro, caliente e hinchado. Lo saque dejándolo a la vista de los dos. Y ¡Dios! Juraría que ya podía sentirlo dentro de él moviéndose descaradamente; golpeando ese lugar sensible dentro suyo...
-¿Por qué tan excitado Yunnie?- masajeando de arriba-abajo su extencion, olvidándose de su propio dolor de entrepierna.
-Ah..mm... Porque te necesitaba-
Fue lo único coherente que pudo decir Yunho... Estaba excitado. Necesitaba estar dentro de Jaejoong y sentirse unido a el. Lo empujo hacia su cama, cayendo este encima de su colchón. Su hermano lo veía con esa mirada gatuna. Lo entendía, Jaejoong no podía ser de nadie, a parte de el. El seria suyo ahora y para siempre.
-¿Te gusta lo que ves?-
Parándome enfrente del, viéndolo con deseo, ya no sentía rastros de tristeza, lo único que sentía en ese momento era deseo puro.
Vi como el se relamía los labios al ver mi miembro erguido. Quería lamerlo, el siempre era así, como un niño con su paleta.
-Responde-
Demande mientras me desasía de mi camisa. Noté que el se empezó a inclinar hacia mi, sin quitar esa mirada picara de su rostro.
-Lámela-
Exigí. Distinguí un brillo de deseo en sus ojos. Lo haría.
-Yunnie..Ahh...-
-¿No quieres?-
Apretando mi miembro. Empecé a masajearlo de arriba hacia abajo, mientras que mis caderas empezaron a moverse en compás con el movimiento de mis manos. Hasta que sentí el calido aliento de mi hermano en ellas.
-Yunnie quítalas...-
-¿Qué cosa?-
Amaba ver la mirada desesperada de su joongie.
-Tus manos... Quítalas-
Hice caso a la orden y lo próximo que sentí fue la boca de Jae envolverlo. De verdad que la pequeña boca de su hermano era muy eficiente. Besaba y lamia de una manera única. Pero esto no quería decir que ya había estado con otro. No, el solo había estado con Jae.
-Ahh...Jae...mm-
Sus caderas empezaron a moverse con la pauta establecida por Jae. Sentía la lengua subir y bajar de la base hasta la punta, apretando y succionando las venas que sobresalían de su prepotente erección. Jaejoong no dejaba de sacar y meter su miembro de su boca. ¡Dios! Si seguía así, se correría.
-Jae detente...-
Jaejoong subió su mirada confundido, no sabía porque Yunho derepente lo detuvo. ¿Acaso no le gustaba?
-¿Qué pasa Yunnie? ¿No te gusto?-
Parándose con dificultad, sus piernas le temblaban como gelatina, mientras que Yunho respiraba con dificultad.
-Si me gusto, pero quiero terminar dentro de ti-
Dijo antes de abalanzarse sobre mí. Sus labios buscaban los míos, en un beso desesperado.
Su Yunho era muy pasional.
Sentí sus manos en los botones de mi camisa, quitándomelos para poder ver mejor mi pecho. Su mirada recorría cada área de mi cuerpo.
Me recostó en el colcho y me admiro.
-Yunnie me tienes aquí. No tienes porque verme tanto-
Yunho sabia que Jaejoong no entendía la razón del porque lo admiraba tanto. El quería guardar en su memoria esos recuerdos preciados. El sabia que mas adelante las cosas podían arruinarse en un abrir y cerrar de ojos, y si eso pasaba; quería tener cada detalle de su rostro, cuerpo y alma. Todo para poder llevar ese peso que lo podrían llevar al abismo.
-Eres hermoso...-
Situándose encima de el. Baje a su cuello para besarlo, pero vi algo extraño. Una marca. Una que no era suya. Y eso le molesto.
Aprisione sus labios a los míos, besando y mordiendo sus ya hinchados labios, por los besos anteriores. Lo escuche gemir. No quería que nadie escuchara esos sonidos. Esos que eran celestiales.
Baje mi mano hacia sus pantalones. Su miembro ya estaba despierto, lo frote y escuche más suspiros sensuales de esa ardiente boca.
-¿Dime quieres que lo saque?-
Friccionándolo desvergonzadamente. El se removía incomodo.
-Ahh...mm..ah...si..m-
Empecé a lamer sus pezones, amaba el sabor de estos. Tan dulces y suaves. Todo en su hermano era perfecto y delicioso. Como si fuera hecho por los dioses.
Los mordía y pellizcaba con mis dedos y boca. Baje sus pantalones con la ropa interior incluida y ahí estaba, esa joya invaluable. Me mordí el labio para callar un gemido reprimido al ver semejante escena.
Jaejoong estaba con la boca entreabierta buscando un poco de aire. Sus ojos cerrados por las sensaciones que sentía en ese momento. Con su camisa medio puesta; pegada a su pecho por el sudor, con la respiración acelerada. Sus piernas flexionadas dejando ver su pene y su pequeño agujerito. ¡Dios! Se sentía un animal en celo.
Si no tuviera un poco de cordura, se abalanzara en ese preciso instante.
-Yunnie...-
-mmm-
-Haz...mmm...lo-
-¿Hacer que?-
-Métela-
Yunho quería hacerlo sufrir antes de darle lo que quería. Pretendía verlo autosatisfacerse. Ver como gemía con su nombre en su boca, y pensamiento.
Eso lo volvía loco.
-Tócate-
Demande. Me levante un poco quedando flexionado frente a el, desnudo con mi miembro a su vista.
-Yunnie...-
Estaba lloriqueando. Su joongie era muy lindo.
-Hazlo-
Vi que el empezó a pellizcar sus pezones con una mano, mientras que con la otra estimulaba su miembro descaradamente. Menudo espectáculo.
-Ahhmm...AhH..Ahh..yun..ah...ho-
Creo que no fue buena idea haberle pedido eso. Ahora mi pene se movía, por la estimulosa voz de su hermano.
-Ah...Metel...Ahh..Yun-
-Maldición...-
Escuche salir de esos labios tentativos de Yunho, estaba llegando a su limite, y por supuesto que yo también. Ninguno era de roca, solo que yo sabia controlarme un poco más.
Gire mi mirada y distinguí con la vista nublosa, que el empezó a rociar lubricante en sus dedos. Siempre tan cuidadoso y preocupado. Se acerco nuevamente a mí, subiéndose encima mío... Quería sentirlo ya, en ese instante, pero el siempre decía que todo con calma. ¡¡Calma mis pelotas!! Ya estaba acostumbrado a sentirlo. Siempre estaban haciéndolo; ya no necesitaba tanta preparación. Dolía, por supuesto; pero era un dolor excitante, ese que quitaba el aire, con una sensación de querer más.
Percibí el primer dedo moverse dentro de mí. Me removí incomodo, necesitaba mas... algo mas grande y grueso, algo que tenia nombre y dueño. Mis caderas empezaron a moverse inconscientemente para buscar mayor contacto. Sentí un segundo y tercer dedo moviéndose de forma circular.
¡Eso no era suficiente!, pero todo pensamiento racional se fue a la basura al sentir como los dedos fueron retirados de mi, y empezaba a detectar la punta del miembro de Yunho en mi entrada. ¡¡Por fin!!
-Ahhh...ah...mm Maldición...-
El miembro de Yunho estaba tan indescriptible. Solo podía sentir el vaivén de caderas... Tan rápido y certero. Ni siquiera espero a que su estrecho pasaje se acostumbrara a la intromisión. Pero a pesar de todo; era increíble. Su miembro salía y entraba de mí, mientras que el mío se encontraba atrapado entre nuestros torsos sudorosos. En la habitación se podía escuchar los suspiros y gemidos de nuestra entrega de amor… Mas el olor a sexo y fluidos, consecuencia de los choques bestiales de nuestras pelvis.
Yunho era increíble, con todo el sentido de la palabra. El lograba sacar los deseos más pecaminosos de su alma.
-Amm...ahh...AHH... Yu... Nmm...ho-
Grite al sentir como la punta tocaba su próstata una y otra vez. La sacaba y metía salvajemente. No aguantaría mucho mas, ya sentía el orgasmos cerca y por la respiración descontrolada de su hermano tampoco el.
-Ahhh...AhhHHH!!-
Expulsando mi semen salvajemente manchando su torso. El continuaba con el vaivén desesperado. Hasta que sentí como su líquido espeso se esparcía por mi interior. Caliente...y delicioso.
Salio de mi, recostándose a mi lado. Su respiración era errónea, como la mía en ese momento. Inmediatamente divise como su semen se deslizaba por mis glúteos.
-Yunnie... Fue delicioso-
-Hay que dormir, vente-
Abriendo sus brazos para recibirme. Estábamos cansados por tanto ejercicio. Recosté mi cabeza en su pecho, escuchando el latir de su corazón. Los brazos de su Yunho lo aprisionaron en un abrazo protector y posesivo. Nunca dejaría que nadie se lo arrebatara. El era suyo.
-Descansa joongie-
Fue lo último que escucho antes de entrar a los brazos de Morfeo.
*****
*****
La mañana estaba fresca y brillante, la luz que se filtraba por la cortina del cuarto de Yunho le hizo despertarte. Todo estaba en calma y silencio; como le gustaba.
Volteo su rostro y vio ahí, a Yunho durmiendo pasivamente con una respiración despreocupada. Se veía tan hermoso y provocativo a la vez. Estaba feliz de que todo haya terminado bien, sin más pleitos, y gritos.
Ahora entendía la actitud tan rara que tenia Yunho en la noche, solo era por algo tan bobo, por un beso que ni siquiera se acordaba. El si ha besado a alguien más, aparte de su hermano, Pero a sido simples roces, nada comparado con los que se daba con el.
Se soltó de su apretado abrazo, levantándose para limpiarse, aun podía ver los rastros de semen entre sus glúteos.
Haría el desayuno y se lo llevaría a Yunho. Este siempre decía que su comida era la mejor, y eso le encantaba... Consentirlo.
Se puso su camisa blanca y bajo, abrió la nevera y vio un pastel ahí. Que el sepa no había comprado uno. Y tampoco sus padres ya que ellos no estaban. Solo dejaba de opción a una persona; Yunho.
El lo debió de haber comprado hace dos días. Que felicidad. Así que esto era lo que había preparado. Un pastel dulce para felicitar su nombramiento. Y que más... ¿Habría planeado una cena después? O ¿Una inagotable noche de sexo? De solo pensarlo, se calentaba.
-¿Qué haces aquí abajo solo?-
Entrando a la cocina con unos boxer. A penas al entrar, sus ojos quedaron alumbrados por tanta belleza junta. Su hermano estaba con una camisa que solo le llegaba a los glúteos, dejando a la vista sus delgadas piernas. Con algunos botones desabrochados, dejando ver su torneado pecho.
Su hermano era tentativo.
-Baje a prepararte el desayuno... Debiste quedarte dormido más tiempo Yunnie-
Haciendo un puchero. Todo el tiempo el se levantaba tarde, pero hoy parece haberse decido a levantarse temprano.
-Sabes que si no estas a mi lado no puedo conciliar el sueño.-
Rodeándolo por la espalda en un abrazo posesivo. Tenía ganas de más.
-Además, Que haces vestido así. ¿Eh? Alguien te puede ver-
Lamiendo y repartiendo besos en su cuello. Metió una de sus manos debajo de la camisa levantándola. Dejando a la vista su miembro dormido, torso y adorables tetillas.
-Ah...Yunnie-
Suspirando por las atenciones de su hermano. Parecía que este no estaba satisfecho. Aunque siendo sincero el tampoco. Nunca se cansaba de sentirlo dentro. De sus atenciones. De sus mimos. ¿Quién se cansaría con semejante hombre? Por supuesto, que nadie. Pero solo el lo sabría.
-Tócame Yunnie...-
Su miembro empezaba a despertar por las sensaciones que experimentaba en ese momento. Se erguía dejándolo a la vista de ese par de ojos deseosos. Le encantaba provocarlo, sacar ese lado sensual y oscuro de el. Algo que nadie más sacaba. Un privilegio.
Sujeto la mano de su hermano que reposaba en su cintura, guiándola a su miembro despierto. Este pareció comprender la indirecta, al sentir como empezaba a moverla.
-AhH...mmm... Yunnie...Ah-
Yunho sentía la calidez del sexo de su hermano. Estaba hinchado y pegajoso por los líquidos preseminales que salían de el. Estaba bastante excitado. Y el no se quedaba atrás. Su propio sexo rozaba las sedosas nalgas de su hermano. Ansioso por ser apretado.
Empezó a bombear duro y fuerte su pene, al igual que pellizcaba y jalaba sus pezones. Jaejoong estaba agotado. Se dio cuenta al notar lo poco que estaba aguantando. Parecía espagueti... se retorcía bastante en sus brazos. Pero esto no le molestaba; es mas le fascinaba, porque así se doblegaba fácilmente a su voluntad
Y eso significaba que dejaría cualquier pudor de lado.
-Ahh...Demonios...Yun...Aden...AhH-
Yunho sabia lo que quería decir, lo volteo poniéndolo en el mesón despalda de el. Separando sus glúteos. Lo Penetro duramente, sin preparación ni nada. Su cabeza no estaba para eso.
Escucho un grito de dolor por parte de Jae, le había dolido. Pero que mas daba, el siempre le decía que eso no era necesario. Que siempre estaba dilatado. Listo para el... Para recibirlo.
Bueno ahí lo tenia, saliendo de el para tomar impulso en sus embestidas, sacando toda su extensión del orificio dejando adentro solo la punta de su miembro acalorado.
Volvió a ingresarlo una y otra vez en el, sin pudor ni vergüenza.
Escuchaba gemidos y gritos en toda la cocina, y capaz en toda la casa. Su hermano era muy escandaloso. Aunque con toda razón. Sus caderas golpeaban duramente con las de su hermano. Como también sus testículos golpeaban la entrada de este. Era deliciosamente estrecho. Su pene siempre le encantaba estar en ese lugar calido y tan suyo.
Su torso chocaba salvajemente con la espalda sudorosa de su hermano. Estaban agitados y cansados.
Alzo su mano empezando a mastúrbalo con el ritmo de sus estocadas para apresurar la llegada. Estaban a punto.
-AhhHH...AH..ah...i...mmm-
Jaejoong grito de extenuación. Le había dado en su próstata. En ese lugar sensible dentro de el, donde se volvía loco. Giro su rostro para unir sus labios en un beso demandante. Unían sus lenguas en un baile sensual mezclando sus sabores únicos. Sus caderas se movían salvajemente.
-AHH....AHHH!...-
Separando su boca bruscamente por el orgasmo sentido. Yunho sintió su mano pegajosa, por el semen derramado.
Siguió moviendo sus caderas hasta que sintió también, su clímax llegar, expulsando su semen caliente dentro de su hermano. Habían terminado.
Lo sujeto de la cintura para que no cayera al piso, sus piernas le temblaban... Estaban débiles.
Lo giro nuevamente buscando desesperadamente sus labios. Aunque su hermano parecía tener la misma idea, al voltearlo este pasó sus brazos detrás de su nuca para profundizar más el beso, si es que era posible.
-Yunnie... Te amo-
-Lo se... Yo también joongie-
Abrazándolo. Debían subir y limpiarse nuevamente. De verdad que agradecía a sus padres por haber aceptado esa salida de trabajo. Si no, no podría hacer todas estas cosas con libertad.
*****
*****
-¡¿Qué?! No. lo deniego. ¡Tu no vas a ir a ningún lado!-
Estaba irritado. Por no decir mucho.
La idea era que después de haberlo hecho en la cocina, subieran y descansarian un rato, para después bajar a comer y pasar juntos un día ameno. Pero ¡No! Ahora todo se había arruinado por la tonta salida de Yunho.
Y no una cualquiera. Si no, una y que reunión de estudio con la estúpida chiquilla de ayer.
El no comprendía que ella solo estaba esperando el momento a que el se descuidara, para abalanzarse sobre el.
El no había visto la manera en que ella se le quedaba viendo. Como sus ojos atravesaban la tela que tenia puesta. El sabia de eso, ya que el conocía esa mirada. El mismo miraba a Yunho de esa manera. Pero eso era algo diferente.
Solo trataba de resguardar lo suyo. Pero Yunho lo tacho como hermano celoso-paranoico.
-Me da igual lo que digas. No voy a raspar por tu culpa, ya suficiente tengo con mis distracciones en clase- echándose colonia.
Jaejoong lo miraba incrédulo desde la cama. ¡¿Acaso no le creía a el?! ¡¿A su hermano mayor?! ¡¿A su amante?! ¡¿A su novio?! Eso le dio un golpe bajo en el estomago-
-Jung Yunho, ¡Te prohíbo ir! Tú nunca haz necesitado una pareja para estudiar. ¿Por qué ahora es diferente?-
Levantándome con la sabana alrededor de su cuerpo. Su hermano lo escucharía. Si o si.
No dejaría que una mocosa con problemas de hormonas, le quite a su hombre... A su Yunnie.
-Jae te comportas como un crío. No voy a tardar tanto, solo es realizar un informe de los tratados internaciones. Después de eso voy a volver y si quieres, hacemos lo que quieras. Pero esto es importante para mí.-
Agarrando la manilla. Jaejoong estaba que se lo llevaba el diablo. Se sentía una basura.
-Lo ideal seria que te quedaras conmigo Después de tener relaciones, si te vas; lo harás parecer como una persona que pago por los servicios de una puta-
Yunho se detuvo al instante de escuchar esas palabras.
-No seas vulgar Jae, solo será por esta vez. Siempre que intimamos, me quedo a tu lado sin separarme. Y si te sientes así es porque sencillamente dejas que ese pensamiento te embargue.
Saliendo de allí. Dejando a un hermano devastado y desnudo sin un calor que lo abrasase.
Bueno cabe destacar que me inspire en este fics, aunque sigo pensando en la calidad de los lemon. Trato de mejorar, pero al tratar de escribir se esfuma, y no puedo recuperarlo. Voy a mejorar lo prometo. Besos y cuídense
ayhhhhhhhhhhhhhhh gracias t kedo buenazzzzzzzo jajaaj k pervert jajajajaajajaj y eslaaaaaaaaaaaaargo ajajajaaj ves k si puedes escribir mas largito si kierse eres una genio m encanto ay k malo yuni pa dejarlo despues deso malo malo malo ,,,k pasara con lo shermanos kiero asber su relacion es probidas a ver como avanza gracias por actualizar sigue sigue los esperare con ancias beeeeeeeeeeeeeeesooooooooooooooossssssssssssssss
ResponderEliminarel lemon me fascino,que linda reconciliacion y que bueno q se aclaro el por que del comportamiento de yunho
ResponderEliminarwoo me encanto el capo que buena reconciliación tuvieron !!!
ResponderEliminarerrr ojala yunho no deje q la chica esa este de ensimoza e.e
porq si JJ se entera seguro la mata xDD